23 septiembre 2010

EL DERECHO AL PLACER Y LA PROCREACIÓN



El tabú del sexo se multiplica cuando se trata de los discapacitados mentales. Ellos tienen el mismo derecho que cualquiera a desarrollar su erotismo y reproducción, pero enfrentan prejuicios y temores frente a su deseo de disfrutar de una vida en familia con hijos y placeres.


Fuente: PrimeraLínea

Por Héctor Mendoza

Fotografía: Claudio Cortés

“Nos casamos y nos fuimos a un motel. Ya estábamos casados, con argollas y todo, pero entramos como si fuéramos pareja y no matrimonio. Nos miraron y nos trataron bien. Pero ¿qué pasaría si llega un joven y una lolita en sillas de ruedas a un motel?. Yo sé que no hay lugar ni espacio para que quepan las sillas con comodidad. En Chile faltan muchas cosas para que nos sintamos libres”, reclama con voz parsimoniosa y meneando un poco la cabeza Cynthia Medina (29 años), mujer con parálisis cerebral, quien lleva 5 años casada con Gonzalo Barraza (32 años) también con parálisis cerebral. Esta enfermedad les dañó la motricidad, pero no les ha impedido formar una familia, tener a su hijo Rodrigo (5 años) y vivir el sexo en plenitud.

Un tío de Gonzalo le mostró la foto de Cynthia y le gustó. Se juntaron, se conocieron, entablaron amistad y se enamoraron. Se casaron por el civil cuando Cynthia tenía cuatro meses de embarazo y por la Iglesia cuando ya había nacido Rodrigo, así que aprovecharon de bautizarlo el mismo día de su matrimonio.

Cada uno había pololeado . “Pololié con niños normales y no hay ninguna diferencia, son la misma experiencia. Pero con Gonzalo fue diferente, porque teníamos las mismas condiciones. Así que asumimos juntos nuestras dificultades y nos compatibilizamos los dos”. Durante estos cinco años han vivido con altos y bajos, como todos los matrimonios, no obstante, “para nosotros ha sido más duro ya que tenemos un hijo con “Mielomelingoceles”, es decir, nació con la columna abierta y lo operaron cuando di a luz”. Esto los ata a vivir con los abuelos de Rodrigo para financiar el transporte en vehículo hasta la Teletón. Mientras tanto, juntan dinero para independizarse y vivir solos, “claro que nunca nos va a faltar el apoyo y la ayuda de nuestra familia”, agrega Cynthia.

Esta familia es una excepción a la regla. Se criaron en un ambiente favorable que les permitió desarrollarse sin trancas en su sexualidad. “Mi mamá desde chica me habló abiertamente. Me dijo que iba a cambiar mi cuerpo, que me iba a enfermar, que luego de la regla mi cuerpo iba a cambiar. Más que mamá, ella es mi amiga”. Fueron apoyados por sus padres para que se casaran y tuvieran hijos. Nada de temores a la hora de enfrentarse a traer un niño al mundo.

Mitos de la sexualidad discapacitada

En torno a la sexualidad de los discapacitados mentales se han tejido ciertos mitos y prejuicios a través de la historia. Uno de ellos es que se tiende a negar su sexualidad, como si fueran seres asexuados. Poco se considera que tienen aspiraciones y sienten deseos de relacionarse en pareja y construir una familia. “Existe una tendencia a seguir viéndolos como eternos niños y en ese sentido también se omite que crecen y se desarrollan, que sus órganos sexuales se desarrollan al igual que todas las personas, pese a sus dificultades de comprensión o déficit intelectual desde un punto de vista de su maduración física sicológica“, argumenta Cynthia Duk, Directora Ejecutiva de la Fundación Hineni, organización que ha luchado por largos años por la integración de personas discapacitadas.

A mediados de enero la Fundación organizó un seminario sobre afectividad y sexualidad para discapacitados, con el fin de instalar el tema y discutir las alternativas sobre los espacios para alcanzar una sexualidad completa en los discapacitados.

Fotografía: Claudio Cortés

Otro prejuicio social es el que estigmatiza a los discapacitados como personas de sexualidad exacerbada e incontrolable. Se cree que son más impulsivos, que su erotismo adquiere mayor desarrollo y se torna riesgoso, por lo que habría que inhibirlo para proteger a las personas sanas.

“De manera más espontanea pueden aparecer con ciertas conductas más libres, pero eso forma parte de las necesidades de recibir más educación y aprender a regular sus conductas y deseos. Que aprendan que hay determinadas manifestaciones afectivas y sexuales que se tienen que expresar de determinadas maneras, algunas en la intimidad”, agrega Cynthia Duk.

Lo claro es que se requiere formación, tanto de los afectados como del conjunto de la sociedad, y programas de educación sexual que permitan a los discapacitados aprender e incorporar las normas de convivencia social.

Esterilización versus educación e información

“La primera vez que supe que estaba embarazada en vez de Gonzalo decir, como cualquier hombre lo diría: ¿por qué te embarazaste?, se puso feliz. Nos pusimos a llorar, porque nunca pensamos que podíamos ser capaces de tener un hijo” .

Sintieron temor a que la historia se repitiera en su primogénito, pero lo enfrentaron como lo han hecho durante toda su vida. “Dijimos, bueno si Dios nos quiere dar un hijo discapacitado, vamos a ser una familia completa, solamente que había que empezar todo y mostrarle a él cómo es el mundo y cómo ha sido para nosotros de difícil. Él va a un colegio normal y nosotros hacemos todo lo posible para que se relacione con todos los niños”.

Este matrimonio se declara feliz de disfrutar su sexualidad plenamente y rechaza la esterilización de los discapacitados mentales, porque “hay que dejarlos ser libres e ir paso a paso con ellos y enseñarles. Si pololean hay que apoyarlos, si tienen miedo de tener un hijo con problemas, lo único que hay que hacer es apoyarlos”, agrega Cynthia Medina.

“La esterilización es un tema controvertido y es difícil emitir una opinión ya que depende mucho de la decisión de los padres, de los valores y creencias de las familias”, señala Cynthia Duk.

Si en la adolescencia o adultez tienen la posibilidad de comenzar su actividad sexual o formar pareja, es necesario que accedan a la información, supervisión y tutoría para utilizar anticonceptivos si así lo desea la familia.

Cuando estas personas tienen una mayor capacidad de autodeterminación, de tomar decisiones y hacerse responsables de sus propios actos, se les informa, se les enseña y se buscan métodos más seguros. La esterilización o vasectomía, para evitar embarazo no deseados, se efectuará en las personas discapacitadas que sean más susceptibles de ser embaucadas y abusadas. “Hay casos en los cuales estas personas están más vulnerables a abusos sexuales y una manera de prevenir embarazos no deseados es la esterilización, pero insisto en que hay que analizarlos caso a caso y depende de la decisión de la familia, de su situación y de cuánto apoyo le puedan brindar”, argumenta Cynthia Duk.

Fotografía: Claudio Cortés

Este matrimonio no se ha sentido discriminado, sin embargo, siente que en Chile hay exclusión y muchas veces burla. “Hay discriminación en el ámbito sexual. Yo creo que la gente cuando ha visto a dos discapacitados besándose han dicho “pobrecitos”, no saben lo que hacen, pero se equivocan porque todos tenemos sentimientos. Sabemos sentir”. Cynthia se emociona y de pronto comienza a entonar una canción: “Ella fue a nacer en una fría sala de hospital, sólo pienso en ti, juntos de la mano se les ve por el jardín…, esa canción dice prácticamente toda la verdad, porque es la representación de un niño discapacitado que le regala una flor a otra niña discapacitada y eso es amor y ella pudo sentir como nosotros lo hemos hecho”.

Cynthia y Gonzalo se sienten satisfechos de haber logrado todo lo que se han propuesto en la vida y de haberle hecho frente a la adversidad. Para el futuro quieren vivir solos con su hijo y tienen en proyecto, una vez que Rodrigo se valga por sí mismo, tener otro hijo o adoptar.



Viernes 31 de Enero de 2003

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