22 septiembre 2010

"Sexo sin sentidos"


Gemidos, caras de placer y olores varios son componentes importantes e indicadores inequívocos de goce al momento de ponerse cariñoso. Sin embargo, el tener todos los sentidos alertas hace que no podamos agudizar ninguno en especial y nos perdamos el verdadero placer que genera, por ejemplo, una caricia. Los ciegos, sordos y anósmicos (sin olfato) dan acá el valor que merece cada sentido al momento de amar.


Mucho se habla de sus limitaciones, pero poco y nada de sus capacidades. En el planosexual la cosa empeora: con la poca información que hay, podríamos llegar a pensar que la gente con alguna discapacidad sensorial no le interesa o no practica el sexo. Nada más alejado de la realidad.

Según una miembro activa de la Asociación de Ciegos de Chile (ACICh), que prefirió guardar su identidad luego de hablar a calzón quitado con LND, “nosotros los ciegos aplicamos bien las tres etapas de la relación sexual: la previa, el coito mismo y el postsexo”. La mujer de 50 años, que ha estado con videntes y no videntes, sentencia que de sus experiencias, “las mejores fueron con gente ciega”.

Con una percepción sensorial totalmente distinta está Carla, una joven sordamuda. Ella explica que en el momento de una relación sexual al sentido que le otorga mayor placer es al tacto, puesto que “el sentir a la otra persona, que ésta te toque y poder sentirlo es más placentero que poder escuchar cualquier gemido o expresión acústica”.

Kena Flores, que tiene la discapacidad sensorial del olfato, señala que es intuitiva y puede “ver” lo que le pasa a la persona, llegando a “sentir si está excitado o no. La química que funciona con los olores, en mí funciona con la vista. Lo estético me despierta los sentidos”, explica.

Según Mauricio Salas, sexólogo y magíster en Psicología Clínica, las sensaciones de estas tres mujeres se explican porque el instinto sexual se impregna de esta hipersensibilidad compensatoria. “Las personas con alguna de estas discapacidades deben crear una sexualidad propia, que puede llegar a ser incluso más erótica que la de las personas con todos los sentidos en funcionamiento”.

Hacerlo a oscuras

Al ser los ciegos personas que tienen sus relaciones sexuales a oscuras, no por opción sino que por condición, la agudización del olfato y el tacto se convierten en potentes generadores de placer. El sexólogo Mauricio Salas explica que gracias al tacto se sienten los impulsos sexuales y el goce que su ejercicio conlleva, “exclusivamente gracias a él los sexos pueden encontrarse aún en la más profunda de las oscuridades”.

Otro de los no videntes de la ACICh, que también habla desde el anonimato para que “no me reten en la casa”, ratifica de manera más poética la tesis de Salas: “A mí me gusta mucho la música y, en el momento íntimo, me imagino que la mujer es una guitarra”. El mismo canchero hombre de 54 años señala que una de las principales diferencias que tienen los ciegos en el sexo es la constante comunicación. “Es buena la conversación porque así uno está conectado física y sicológicamente con la persona… hasta chistes de repente me pongo a contar… me pongo poeta, jaja”.

Si bien esta hipersensibilidad del olfato, el audio y el gusto puede transformarse en una virtud, la gente no vidente está ausente de las estimulaciones visuales que diariamente nos rodean. “Las chiquillas dicen: oh, mira el gallo bueno. Nosotras nos perdemos eso”, explica la mujer de la ACICh. Desde la entidad también aseguran que es mucho más común que las mujeres videntes se emparejen con hombres ciegos que los hombres videntes con mujeres ciegas. Una mujer de la misma entidad explica que esos son prejuicios que tienen los hombres, pues “creen que somos santas, que no nos gusta el sexo o esas cosas… y no, somos igual a toda la gente nomás”.

Sexo en silencio

En la otra vereda de la ausencia de un sentido están los sordos. Si el sexo entre ciegos es a oscuras, el sexo entre sordos mudos hay que imaginarlo en el absoluto silencio. Según Salas, en la gente con discapacidad auditiva existe un sentimiento de temor hacia lo que significa la práctica de la sexualidad, pues ésta se asocia al peligro. Esto se debe al aislamiento social y sicológico del mundo sonoro.

Sin embargo, Raúl, que no quiso dar su apellido por pudor, asegura que a pesar de su condición ha tenido una vida sexual muy normal, de hecho su primera vez fue porque su pareja se le insinuó a él. “Ella era la que me coqueteó y me buscó, y después de la primera vez seguimos teniendo encuentros sexuales”, asegura con soltura el hombre de 70 años.

Carla, de 22 años, también tiene una visión positiva de su condición, aclarando que su discapacidad la ha llevado a desarrollar sus otros sentidos de manera diferente. “Quizás en mi caso nunca voy a poder escuchar la voz de un hombre o que me diga cosas lindas al oído... pero por lo menos lograré sentir de mejor manera y con un mayor placer a esa persona por el tacto y la visión”, dice ella.

Los miedos que explica el sexólogo, igual se manifiestan. Raúl, que lleva más de 30 años casado, confiesa que ahora está con una persona no oyente (después de tener muchas pololas que sí podían oír) porque “pensé que en el futuro iba a ser difícil comunicarme, por ejemplo, en la noche al conversar. También me complicaba pensar que una mujer oyente podría ‘ponerme los cuernos’”.

Relación sin olor

Una de las discapacidades sensoriales más desconocidas es la ausencia de olfato, y para qué hablar del conocimiento que existe del sexo de una persona que no puede oler a su pareja. Salas explica que este sentido “forma parte del atractivo inicial primitivo, se pueden detectar los estados de excitación de la pareja por el olfato y esto va directo al cerebro sin filtros sociales ni bloqueos sicológicos”. Por eso es que la gente ciega o sorda da tanta importancia a este indicador inequívoco de que se está disfrutando en aquel entretenido momento amoroso.

Kena Flores, que nació sin poder oler nada, a sus 44 años y con harta experiencia sexual acumulada, tiene una visión más positiva de su condición: “Sé que en el acto mismo salen olores, y como yo no siento ningún tipo de olor, es difícil que me desconcentre. No hay ni ricos olores ni malos olores en ese momento”. Kena además saca una conclusión bastante curiosa y creativa: “Algunas veces pasa la talla de que son hediondos a pata u otra cosa y nunca me entero. Incluso a veces me dicen: que rico que no puedes oler porque no me duché”, explica riendo.

La mujer, al igual que los otros entrevistados que carecen de uno de sus sentidos, explica que tiene una vida sexual normal. “Nunca nadie se ha quejado”, declara cachetona.

Pornografía inclusiva

Como de sexo para gente discapacitada no se habla mucho, la industria pornográfica por muchos años no tomó en cuenta este nicho de gente que estaba ávida por ver algo de acción erótica.

A pesar de que antes existían algunos relatos eróticos en audio, que eran creados por el Instituto Real para Ciegos, éstos eran demasiado suaves comparados con la cantidad estratosférica de videos de porno explícito que estaba al alcance de los videntes, lo cual era injusto.

Todo cambió con Porn For the Blind (pornfortheblind.org), una de las primeras páginas dedicas a erotizar ciegos. Los creadores se definen como “una organización sin ánimo de lucro dedicada a la producción de audios en los que se describen imágenes en movimiento de otras páginas web para adultos”. La calidad, sin embargo, no es muy buena debido a que no se logra transmitir realmente el ambiente del video. Esta situación hizo que salieran empresas que se dedicaban a hacer verdaderas obras de teatro radiales que destacan por la descripción de situaciones, la actuación y lo hot del contenido. Estos trabajos sonoros aún no se masifican, pero lo más probable es que con el tiempo sean más los directores pornográficos que consideren a este nuevo e interesante público.

Para los sordos, la cosa es un poco más fácil debido a que pueden ver las imágenes de cualquier video XXX, pero todos sabemos que no es lo mismo ver una película porno con sonido que la misma en mute. Para ellos existe la página Deaf Bunny (deafbunny.com), que tiene como una de sus principales gracias a las mujeres y hombres que ahí salen utilizando el lenguaje de señas para seducir y excitar al espectador. Incluso existe la utilización de algunas viñetas en las fotografías, al más puro estilo comics.

Japi Jane, la gurú de los juguetes sexuales en nuestro país, explicó a LND que ninguna persona con esas discapacidades ha aparecido en su tienda aún, lo cual demuestra que, si bien en la pornografía hay una luz de inclusión a este sector, desde la industria sex shop aún no se toma mucho en cuenta a quienes no pueden ver ni oír el consolador, las esposas o el clásico látigo de cuero.

En definitiva, todo está en los estímulos que pueden venir desde los diferentes cinco sentidos que tenemos: olfato, tacto, visión, audición y gusto. Si falta uno, se potencia otro. Pues como aclara el magíster en Psicología Clínica Mauricio Salas: “Hay que saber que el primer órgano sexual es el cerebro”. La misión es que el mensaje llegue ahí. Una vez logrado el objetivo, sólo queda disfrutar. En el placer no hay discriminación ni discapacidades, incluso en el sexo sin sentido.

Desde: La Nación Domingo.
Por José Morgado

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