21 septiembre 2010

Sexualidad y discapacidad: apuntes.


Breves reseñas para comenzar a trabajaren sexualidad y discapacidad.
Prof. Silvina Peirano


· En la sexualidad de las personas con discapacidad mental y psíquica, suelen aparecer no sólo diferencias en los caracteres sexuales secundarios, sino en el desarrollo psicosexual: comprensión, vivencia sexual, métodos anticonceptivos, actitudes sociales, etc.

• Cuanto más profunda es la discapacidad, se presenta mayor atraso en el desarrollo de los caracteres secundarios.
• Fertilidad: los estudios que se desarrollaron al respecto, son necesariamente limitados, puesto que además de los factores biológicos, tiene gran importancia la situación social.
La descendencia: mayor nacimiento de niños discapacitados a menor CI de los padres. El CI de niños de familias numerosas es mas bajo que el de familias reducidas. El 17% de los discapacitados tiene 1 o ambos padres discapacitados, el 83% restante tiene padres normales. El riesgo en una pareja en la que uno de sus miembros es discapacitado es del 12%, si ambos lo son, se eleva al 40%, y baja a 0,5% si ambos son normales.
• “Adultomorfismo”: podemos denominar así a la necesidad de los adultos de atribuir intenciones adultas a conductas de los niños, o personas con discapacidad mental ; sin valor sexual.
• No podemos definir la sexualidad del discapacitado a partir de su CI.
• Necesidad de rescatar el valor de las vivencias propias del discapacitado.
• Características generales del psiquismos del discapacitado:
El principio del placer, reduce al displacer.
Satisfacción alucinatoria del deseo, fantasías.
Difiere el principio de realidad, no se diferencia el yo del no- yo.
• Fallas en la relación con el otro, que pueden conducir al autoerotismo.
• Dependencia con la madre. Identificación sexual con ella.
• Los roles sexuales no son identificados por la gran mayoría de los moderados y por la totalidad de los severos. No logran diferenciar los criterios sociales para la determinación de ambos sexos.
• No se puede trazar un perfil para toda la población con discapacidad respecto de su comportamiento sexual, ya que se caracteriza por la heterogeneidad y depende; por ejemplo, de los obstáculos que encuentran para estar con personas del otro sexo.
• Los discapacitados profundos están limitados a la masturbación, la que toma un carácter repetitivo, estereotípico, es medio de descargar tensiones, un comportamiento auto y heteroagresivo.
• Moderados y leves, se diferencian si permanecen en instituciones o viven en su domicilio. La masturbación en la pubertad supera el 90% de la población. La sexualidad está restringida por las autoridades, que no posibilitan las relaciones heterosexuales.
• A las mujeres les preocupa la idea de matrimonio, menos que tener un hijo. Son ideas que procuran la autoafirmación, la “normalización”.
• Los varones poseen menos información que las mujeres, mayor autoexploración, realizan el “como sí” encontrando una pareja, La normalización generalmente los lleva a un fracaso doloroso.
• Ambos sexos tienen noción de un porvenir alejado, indeterminado respecto de, por ejemplo, el matrimonio.
• No existe relación entre las necesidades sexuales que sienten y la posibilidad de satisfacerlas. Tienen preocupaciones sexuales.
• Se ha visto una tendencia a la falta de pudor, exhibicionista, voyeurista.
• Se tiende a acariciarlos y besarlos como bebés, pese a ser personas adultas, lo que implica la misma respuesta por parte de la persona con discapacidad,que es rechazada y reprimida.
• Respecto de la educación sexual en discapacidad: la pregunta es la misma:¿se los informa, se espera a que pregunten, o se informan solos?. El silencio acarrea ansiedad y culpa. El silencio es una respuesta que presupone lo peor, en un mundo en que lo sexual ocupa un lugar importante. El silencio de los hijos no debe ser entendido como desinterés.
• La educación sexual no debe ser normalizante, sì responsable para llegar a la madurez socioafectiva.
• El matrimonio entre personas discapacitadas siempre se da con ayuda de los adultos. Se puede dar a partir de fantasías infantiles respecto de éste, en un marco de caricias, simpatia, masturbación, etc.
• La intimidad negada, es una intimidad violada. Todos aceptamos que la intimidad es algo deseable, pero tenemos dificultades para tenerla y darla.
• La sexualidad impregna el pensar, el sentir y el hacer.
• Existen limitaciones para el estudio sistemático de la sexualidad del discapacitado
• No pueden expresar libremente su sexualidad.
• No existe un marco metodológico para el estudio, ya que las costumbres sociales cambian, así como el desarrollo del aprendizaje sexual.
• Secuencias causales: mucho se habla de las consecuencias lineales de los comportamientos de los padres sobre los hijos. Por ello hablamos de causalidad circular y no lineal.
• La sexualidad y las formas que la expresan no son totalmente innatas, en gran medida se aprenden, desarrollan y limitan en la familia y el entorno.
• En general no se confía a los padres las preocupaciones sexuales, sí al grupo de pares. En el plano de la sexualidad es donde tiene mayor importancia la cultura de pares, porque es información explícita, y es con ellos con quienes realizan las prácticas sexuales. Los jovenes con discapacidad saben sobre sexualidad, inhiben sus conocimientos frente a los adultos, al igual que el resto de los jovenes.
• Quienes realmente saben sobre la sexualidad del discapacitado son ellos mismos, pero no escriben sobre el tema.
• Los adultos influyen en la sexualidad del discapacitado, pero permanecen aislados de ella.
• Los jóvenes discapacitados se ven obligados a ser un adulto eficiente y sano sexualmente, sin un previo aprendizaje adecuado, en el marco de una cultura que estimula los aprendizajes pero no los contiene.
• ¿Cómo vive la sexualidad el discapacitado en un mundo cambiante, frente a sus limitaciones de adaptación?.
• La persona con discapacidad puede preferir los beneficios de una protección familiar a la independencia. Es necesaria la adquisición de nuevos roles, la confianza en sí mismo, etc. Es imprescindible la iniciativa personal.
• Un adolescente discapacitado frente a la represión de su sexualidad puede presentar patologías del amor, el erotismo y la sexualidad.
• El ser humano responde a la exigencia universal de estar de a dos o en pareja, esto también ataña al discapacitado.
• El erotismo en los discapacitados supera el poseer un cuerpo perfecto.
Pensemos que en su gran mayoría, las personas con discapacidad mental no tienen a quien preguntar ni de quien obtener respuestas adecuadas, positivas y enriquecedoras sobre su sexualidad. Deberíamos ser nosotros quienes tomemos conciencia de lo que realmente les sucede, ayudando a padres, docentes y en general a todos los adultos a:
• Dejemos a las personas con discapacidad expresar libremente su sexualidad.
• O al menos ponernos de acuerdo en “que cosas
tolerar y que cosas no”.
• Observemos el comportamiento sexual de los
discapacitados.
• Aprendamos a ayudarles a aprender.
• Recordemos que las problemáticas que presentan en sexualidad son el producto de una sexualidad que transcurre en medio de la angustia y la represión.
• Vivir con un impedimento no es lo mismo que ser santo, aunque es admirable la manera en que algunos individuos superan la adversidad.
• La discapacidad no es causa de mal comportamiento, aunque sí puede agotar los recursos emocionales del niño ( y de su familia) y hacerle así más vulnerable.
• Todo niño discapacitado sabe que lo es, aunque desconozca el alcance de la discapacidad, y tiene fantasía a cerca de ello.
• No debemos olvidar que la sexualidad no es estática, sino que crece y se desarrolla desde la infancia y a lo largo de la niñez; en adelante : el cambiante mundo de las personas exige una sexología igualmente cambiante.
• El nivel de formación y conocimiento sexual está de acuerdo a la EM. Se deberá tener en cuenta, además, la variable “Desinformación y falta de diálogo”, que profundiza la “Discapacidad”.
• La mayoría de los padres de personas con discapacidad mental, están de acuerdo con que se inicie la educación sexual, por lo que se plantea el siguiente interrogante: ¿si todos están de acuerdo, porqué no se realiza?, ¿ por qué no hablan con sus hijos y los escuchan?. Entre las causas a considerar pueden estar el comprobar que sus hijos tienen necesidades , deseos y ganas de relacionarse con otros. Los padres suelen quedarse con el interrogante y no tomar ninguna iniciativa.
• Los padres temen el momento en que el cuerpo de hombre o mujer, entre en conflicto con los usos y costumbres de la sociedad.
• La educación sexual del discapacitado se maneja con pautas rígidas, repleta de tabúes y mitos, esto puede deberse al miedo de los padres o las instituciones de hablar sobre el tema, suponiendo que se despertarán conductas indeseables e imprevisibles, por lo que resulta necesario que queden en un plano infantil, adoptando conductas sobreprotectoras de control y vigilancia.
• La “diferencia” respecto de la sexualidad del discapacitado podría estar dada por las limitaciones en la capacidad de abstraer para lograr respuestas frente a ciertas situaciones no conocidas, sumándose a esto la falta de información, intimidad, agregándole miedos desde lo social.
• La mayoría de las personas con discapacidad deben enfrentar las mismas dificultades: vergüenza, falta de iniciativa y falta de oportunidades para encontrar la persona adecuada.
• Las necesidades sexuales de hombres y mujeres con discapacidad son las mismas, pero el control está mas dirigido a las mujeres, sintiéndose mas culpables ante las actividades autoeróticas.
• Tanto varones como mujeres tienen internalizadas normas sociales, desde un comportamiento esperado, la heterosexualidad, matrimonio, reproducción y monogámia. Encontrando otros aspectos antinaturales; como la homosexualidad.


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