03 octubre 2010

"Aborto y Síndrome de Down enlatados".


Como las dos orillas de un río, el tema del aborto y el síndrome de Down (la discapacidad en general) van muchas veces ligados. Leyes, juicios y sentencias, artículos de prensa, debates, redes sociales... abastecen continuamente a ese "río" con argumentos, denuncias, opiniones de todo tipo. Pero también hay situaciones en las que todo se "enlata"  en el tiempo y en las formas, como es el caso del que escribimos, que el río se desborda y no se sabe donde empiezan o acaban las orillas y, al agua, a su paso, causa estragos allí por donde se inunda.
Esto sucede en el programa "De buena ley", en el que dos personas enfrentadas por un problema que se someten al veredicto de un juez, que emite Tele 5.
En menos de media hora de programa (26 minutos para ser exactos)  se enlata el contenido con los siguientes ingredientes: breve presentación del tema; cinco minutos para que las dos personas  planteen sus argumentos ante una juez, que realiza las preguntas pertinentes; otros veinte minutos para que, personas invitadas y  "polemistas" den (o griten) su opinión sobre el tema;  finalmente, en tres minutos, para emitir el veredicto. Como veis, casi cuesta más contarlo que lo que dura el programa.
Si la polémica es si mi vecino me deja o no dormir o quien se queda con el coche cuando una pareja se separa el formato puede servir para algo. Pero, como en el programa del pasado 22 de septiembre, cuando el pleito se centra en  "un marido demanda a su mujer porque quiere abortar y él se niega" la cuestión es muy diferente.



En este caso "enlatar" un tema tan serio, tan lleno de diferentes sensibilidades y con tantos matices, disfrazándolo, además, de juicio, puede suponer un ejercicio de malabarismo que es dudoso que aporten muchos argumentos a los litigantes y, aun peor, a los telespectadores.



Entre las personas que participan en le programa también hay gente invitada para defender las posturas de una de las partes. Os aconsejamos que os paséis por  Diario de una chica con síndrome de Down, donde nos explican la invitación que recibieron para participar en este programa y la respuesta que dieron. Merece la pena leerlo.

Lógicamente, el programa transcurre por los cauces "esperables": hay momentos para escuchar opiniones y argumentos a favor y en contra bastante razonables, pero pronto predominan los intercambios de "golpes" desordenados, a veces, a gritos, entre partidarios de uno u otro. Eso sí, ya sin tiempo (problemas del enlatado, ya sabéis) para muchas argumentaciones, sin ningún orden (se mezclan unas cuestiones con otras, no hay un mínimo de claridad a la hora de valorarlas...) Y, tal vez lo peor, vertiendo en algunos casos afirmaciones completamente erróneas que nadie corrige o, rápidamente se mezclan con otras cuestiones. En definitiva, todo lo contrario a lo que sería deseable para que el telespectador pueda formarse un opinión objetiva de la cuestión que se debate (no olvidemos que en este programa es el aborto y el SD.
Hemos elegido un momento, no por ser el álgido o el más importante, sino por ejemplicar. Una de las polemistas se presenta diciendo entender las dos partes, es decir, de primeras imparcial y con "buen rollito", pero en su intervención, que dura apenas 30 segundos, se despacha de la siguiente forma: "... un niño con estos problemas (se refiere a los niños con SD) tiene problemas cardiovasculares, tiene problemas de visión... y hacerse la prueba de la amniocentesis, porque para eso se realizan las pruebas de amniocentesis (aplausos de parte de público), para poder tomar esta decisión."



Lo lógico, digo yo, hubiera sido decirle a esta persona, "imparcial y comprensiva", que en su primera argumentación, está realizando un juicio de valor equivocado (no todos vemos el SD como un problema) y argumentando sobre la base de un falso estereotipo (los problemas de salud) que,  aunque fuera cierto (que no lo es), no sé si podría justificar semejante decisión.



Respecto a la amniocentesis, alguien debería haber aclarado que lo que dice es completameten falso, aunque por desgracia es lo que casi todo el mundo cree: la finalidad no tiene que ser la que plantea (abortar si hay alguna anomalía). Realmente la amniocentesis debería tener un carácter preventivo en el sentido de que, a partir de  esos resultados, se pueda preparar y afrontar adecuadamente el nacimiento y todo el proceo vital de esa persona.
La cuestión es que este programa tiene un índice de audiencia de 1.800.000 telespectadores y en menos de media hora ha conseguido (para bien o para mal) lo que a otros nos lleva un tiempo inmenso. Por poner un ejemplo, a nuestra asociación la celebra el 21 de marzo el "Día Internacional de las Personas con Síndrome de Down". El trabajo de preparación y de la realización de lo programado para todo el día supone una labor y colaboración de muchísimas personas durante muchos días. Nuestra área de influencia es una ciudad de 250.000 habitantes... Dentro de ocho años y muchísimo tiempo habremos conseguido, siendo enormemente optimistas, lo que éste programa en 26 minutos... David frente a Goliat (ojo, porque David no se rendirá jamás!!!).
Para finalizar, una reflexión "enlatada" (por que son dos en uno). Este tipo de programas nos hacen ver que todavía nos queda un largo recorrido para que las personas con síndrome de Down sean tratadas con dignidad (incluso antes de su nacimiento) y la gente de la calle los perciba con normalidad. Y en ese largo recorrido, los medios de comunicación deberían ser, de hecho lo son cada vez más, nuestros aliados. Es exigible que la responsabilidad de ciertos medios a la hora de plantear este tipo de cuestiones evite este tipo de formatos "enlatados". Lo que está en juego es mucho y muy importante.

Fuente: DOWNberri.

Si después de esto hay alguien interesado/a en ver el programa, el enlace es el siguiente:
PD: Hay que "aguantar" 30 segundos de propaganda mientras se carga el vídeo.

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