29 noviembre 2010

”NORMAL-ANORMAL”,”BONITO-FEO”, “CAPACITADO-DISCAPACITADO”

Extraído de : "Sentir con los sentidos".

¿Sentirse sexualmente atractivo es diferente entre personas con discapacidad y sin ella?. La respuesta es sencilla: no.

La sociedad trata de imponernos unos cánones de belleza. En algún momento, esto puede hacernos pensar que, si no somos iguales que lo que se nos enseña, carecemos de atractivo sexual.
Siempre se ha pensado que las personas guapas son las que tienen más suerte en el amor, mayor facilidad para tener una relación sexual y que serán más felices. Esto es lo que vemos a diario en las revistas, en los anuncios, en las películas, etc. Pero la belleza de una persona no sólo va a depender de su físico, sino que irá acompañada del resto de cualidades que se tengan, y en función de ellas tendrá más facilidad o no para entablar una relación afectivo-sexual.
Las personas con discapacidad, tradicionalmente, no han sido muy visibles. La mayoría de los medios de comunicación no contemplan las diferentes características de los seres humanos. Sin embargo, están siempre presentes los estereotipos y cánones de belleza establecidos por la sociedad, dejándose en el olvido una gran diversidad, gracias a la cual somos tan especiales como únicos.

“NEGATIVO-POSITIVO”,”ENTERO-MITAD”
Tener una discapacidad se ha visto siempre como negativo, esto es debido a la poca adaptación social y arquitectónica con la que se han tenido que enfrentar las personas con discapacidad, encontrándose con una situación poco normalizada.
Una discapacidad no es ni positiva ni negativa, es una característica más de la persona que la tiene. Puede tenerse una discapacidad desde el nacimiento o adquirirse a lo largo de la vida por diferentes motivos.
No es de extrañar que dados los modelos y patrones que nos enseña la sociedad, veamos a las personas con discapacidad como seres asexuados, amargados, frustrados, etc.
Visto esto, se puede deducir que la sexualidad de las personas con discapacidad apenas se contempla, o se muestra en una de las siguientes formas:

1. La persona con alguna discapacidad es capaz de enfocar toda la atención en su pareja, si ésta no tiene ninguna discapacidad, para cubrirle todas las necesidades y deseos, pero descuida satisfacer las suyas.
2. La persona con alguna discapacidad se ve triste, sola, solo. Piensa que ya sólo es mitad hombre o mitad mujer, no está completo, por ello no pueden disfrutar de su sexualidad.

¿FÁCIL O DIFÍCIL?
Encontrar pareja puede ser complicado para una persona con discapacidad, ya que subsisten numerosas barreras arquitectónicas, el transporte no está adaptado a las necesidades de las personas; existen, por otro lado, problemas de tipo financiero, de comunicación… Pero eso no significa que la tarea de buscar pareja sea un imposible.
Cuando surge la oportunidad de interactuar con otra persona, es muy importante comunicarle tu discapacidad y cómo funciona tu cuerpo. Posiblemente entre los dos miembros de la pareja, y a través de la experiencia, sea más fácil encontrar por ejemplo las posiciones más cómodas y efectivas para tener relaciones sexuales. No obstante, hay muchas recomendaciones que se pueden potenciar fácilmente y que favorecen la consecución del placer para hacer que todo vaya sobre ruedas.

HAZ LOS DEBERES
Sobre sexualidad nunca está todo dicho. Son muy útiles nuestras experiencias, lo que nos cuentan nuestros amigos… Pero, a veces, es conveniente tener una información más rigurosa que atienda a nuestras necesidades y a los aspectos específicos de nuestra discapacidad. Puede ser que no encuentres muchos textos tan concretos, adaptados especialmente a lo que buscas, sin embargo será útil para contrastar diferentes puntos de vista.
Lee libros y artículos acerca de la sexualidad. Tienes varios lugares a los que puedes acudir para recabar dicha información. Por ejemplo, en las bibliotecas encontrarás diversos autores que tratan el tema desde diferentes ámbitos. Pueden ser tan útiles libros de anatomía como libros de psicología. Tan importante es conocer cómo es físicamente nuestro cuerpo como saber cómo desarrollar los procesos mentales de aceptación del cuerpo, autoestima, conocimiento de las propias emociones, etc. Será muy útil trabajar sobre ellas para poder disfrutar mejor de nuestra vida sexual.

CONÓCETE
Es cierto que es muy importante tener conocimientos sobre las relaciones sexuales, los métodos anticonceptivos, la orientación sexual… Pero dado que nosotros somos los protagonistas de nuestra vida sexual, lo más importante es conocernos a nosotros mismos, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, las reacciones físicas de nuestro cuerpo en el acto sexual… La reflexión acerca de nuestro propio ser nos ayudará a desarrollarnos satisfactoriamente en el terreno sexual y a que nuestra pareja pueda conseguirlo también.
Pon atención a tus actividades diarias, toma nota de cualquier molestia o dolor. Puedes aplicar estas experiencias al ámbito sexual, así lo adaptaras mejor a tus necesidades. Por ejemplo, si encuentras difícil extender tus brazos por un largo espacio de tiempo, y decides usar un juguete erótico, quizá podrías considerar adquirir uno con agarrador de largo alcance para que te sea más fácil.
En definitiva, se trata de saber buscar alternativas cuando nos encontremos con algún obstáculo, y en vez de quedarnos “atascados” en él, tendremos que descubrir como llegar al fin deseado por otras vías, y para ello, en la medida en que mejor nos conozcamos, más fácil nos resultará alcanzar nuestra meta.

¿LO PONEMOS EN COMÚN?
La sexualidad siempre la hemos relacionado con la intimidad. Es cierto que hay determinadas parcelas que deben permanecer en uno mismo, pero también es muy importante que hablemos con naturalidad de determinados aspectos sexuales, si encontramos a la persona con la que hacerlo.
Es muy interesante aprender de las experiencias de personas que se hallan en circunstancias parecidas a las tuyas. Puedes preguntarles acerca de posturas sexuales que les parecen más cómodas. Obtener este tipo de información puede ayudarte a desarrollar tus propias herramientas para tus actividades sexuales. Si no tienes la posibilidad de hablar con amistades que tengan tu misma discapacidad también puedes consultar en chats y foros de internet, en ellos puedes encontrar debates muy interesantes.

MUEVE TUS FICHAS
Cuando buscamos información sobre las diversas posturas que se pueden adoptar a la hora de tener relaciones sexuales pensamos que pueden resultar muy “forzadas” o complejas. Pero muchas veces nos sirven, no sólo para salir de la “monotonía” de la pareja, sino para descubrir en qué posición se puede obtener más placer o realizar actos, que de otra forma no se podrían llevar a cabo.
A veces no es necesario saber qué postura vamos a practicar ya que éstas pueden surgir “solas” de forma natural, claro está, si nos dejamos llevar. Nosotros mismos, junto con nuestra pareja somos quienes mejor podemos saber cuál es la postura más óptima para tener una relación sexual placentera.
Se ha probado que ciertas posiciones sexuales específicas son muy útiles para algunas personas con discapacidad física. Ten presente que tus preferencias individuales van a
depender realmente de la naturaleza de tu discapacidad y de tu nivel de movilidad. Si tu pareja tiene o no discapacidad, es un factor que también ha de tenerse en cuenta.

HABLANDO DE…TEMAS DELICADOS
Dentro de una relación existen ciertos temas que pueden resultar incómodos a la hora de ponerlos en común con tu pareja. Si tenemos una discapacidad, puede que este hecho nos haga sentir más vulnerables. ¿Cómo saber cuándo podemos hablarlo? ¿Qué diremos? ¿Cómo reaccionará nuestra pareja?
Éstas son las típicas preguntas que alguna vez nos hemos hecho cuando estamos en una situación romántica o relacionada con la sexualidad. Prepararse para estas situaciones y poner un poco de sentido del humor, pueden hacernos un poco más llevadera la situación.
Es muy importante para ello haber hecho los “deberes”, tener confianza en uno mismo y poderla transmitir a la otra persona, así será mucho más fácil afrontar ciertas situaciones, que, en un principio, parecerán difíciles, pero compartiéndolas te sentirás mejor y beneficiará a la relación.

UN PROBLEMA COMÚN (¡Y EMBARAZOSO!)
Los problemas con el control de los esfínteres durante los encuentros sexuales son temas de especial relevancia en el caso concreto de personas con ciertas discapacidades físicas, tales como algunas lesiones medulares o espina bífida.
En estos casos la persona puede experimentar la expulsión de orina o heces durante el acto sexual. Aunque esto puede ser un asunto incómodo a comentar con cualquier persona, hacerlo con tu pareja puede parecer más duro. Aun así, no hay que dramatizar, la comunicación es la mejor vía para llegar al entendimiento y para hacer participe a nuestra pareja de nuestra realidad. Aquí tienes una ayuda que te puede servir para manejar este tipo de situaciones:

�Lo más conveniente sería tener la conversación antes de la relación sexual. Habla con tu pareja después de una cena agradable, por ejemplo, cuando ambos estéis relajados.
�Puedes comenzar la conversación explicándole a tu pareja que es muy difícil para ti hablar de ello. Así, le haces saber cómo te sientes y esa confianza hará que ambos estéis más cómodos.
�Lo mejor es que tu pareja sepa qué es lo que puede suceder y como se debe actuar en consecuencia. Puedes explicarle que tú siempre intentas vaciar tu intestino y tu vejiga antes de una relación sexual, pero que también guardas toallas, urinales, cuñas y toallitas húmedas cerca.
�Trata el tema con un poco de humor, hará que os sintáis menos violentos a la hora de hablar.

¿TE GUSTA?, ME ENCANTA…
Todas las personas somos diferentes, eso está claro, pero la sociedad en la que vivimos establece unos cánones de belleza MUY CERRADOS. Tener un cuerpo que parezca claramente diferente puede resultar incómodo a la hora de estar desnuda/o con tu pareja.
Aunque hay muchas personas con discapacidad que se sienten cómodas con sus cuerpos, muchas otras no. Las hay que usan ropa grande para cubrir sus brazos o piernas, o que sólo se desnudan en la oscuridad. A veces se da por hecho que las relaciones íntimas se tendrán sin luz, sin embargo, empezar a hacerlo con las luces encendidas puede ser de ayuda para ver la anatomía de una forma más natural, y además puede ser una experiencia sorprendentemente excitante.
Es complicado controlar dichos sentimientos, pero hay algunas fórmulas para superar esta cuestión, contigo mismo y con tu pareja:

�Mírate al espejo, y aprende a verte tal y como eres. Si usas una prótesis, mírate con ella puesta y sin ella también. El objetivo es sentirte cómoda/o viéndote y aceptar tu imagen. Una vez que tú te sientes bien con tu cuerpo será más fácil, que tu pareja se sienta mejor también.
�Si tu cuerpo es un obstáculo para ti, háblalo con tu pareja. Puede que se pregunte por qué te sientes mal; quizá acepte tu propio cuerpo más que tú.
�Prueba a ir viendo la reacción de tu pareja, ve mostrando tu cuerpo por partes. Una vez que veas una reacción favorable, como seguramente será el caso, te irás sintiendo cada vez más predispuesta/o a mostrar tu físico. Lo normal es que te sientas mejor con tu cuerpo una vez que te des cuenta de que tu pareja te ve realmente atractiva/o.


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