29 noviembre 2010

Una vida sexual plena es posible

PROGRAMA DE ORIENTACIÓN Y REEDUCACIÓN SEXUAL PARA PERSONAS CON CAPACIDAD DIFERENTE UNA VIDA SEXUAL PLENA ES POSIBLE

Cada persona determina por sí misma que tipo de actividad sexual desea para su vida, por ello la mejor forma de conocer los sentimientos, posibilidades, límites y emociones de las personas con discapacidad es recurrir a la mejor fuente: a ellos.
El tema debe ser tratado investigado y hasta resuelto en gran parte por los propios discapacitados, asumiendo su parte de la responsabilidad en la cuestión, dado que la comprensión del “mundo” del discapacitado sólo es cabal desde la propia perspectiva de ellos mismos
A lo largo de muchos años por influencias religiosas, sociales y culturales, se consideró a la reproducción como único objeto de la sexualidad y para mantener este concepto se hizo de la penetración pene –vagina la única forma valorizada de relacionarse, lo cual fue bloqueando otras posibilidades sexuales como fuentes productoras de placer.
La expresión sexual tiene otras formas aparte del coito. El concepto de sexualidad se toma erróneamente como equivalente a genitalidad. Siendo la genitalidad sólo uno más de sus componentes. El instinto o impulso sexual, la comunicación, los sentimientos, la comprensión, la ternura, el cariño y los contactos corporales extragenitales son fundamentales para una vida sexual plena.
La salud sexual es individual, con denominadores comunes como la autoestima, la libertad de actitudes, la disposición para interrelacionarse íntimamente con otra persona y también supone un nivel de capacidad física.
No existen distintas sexualidades ni rótulos como “sexualidad del obeso”, “del cardiópata”, “de la tercera edad”, “del discapacitado”. La sexualidad es una sola: sexualidad humana.
Una pareja implica una capacidad para comunicarse, expresarse y amarse. Si una pareja no dialoga, no coincide cotidianamente en dimensiones afectivas, estéticas, espirituales, creativas, imaginarias y sexuales es muy difícil que puede tener una vida sexual plena.
Al decir de Bernadette Soulier (médica rehabilitadora, sexóloga, psicóloga, discapacitada) una pareja hace el amor un promedio de una vez por semana, durante una hora: en un mes, esto representa cuatro horas en la cama. Que un orgasmo dura cuatro segundos... lo que representa cuatro segundos por semana y... dieciséis segundos por mes entre los más de dos millones y medio de segundos que tiene un mes... y pregunta; ¿Creen que son sólo esos dieciséis segundos por mes lo que mantiene unida a una pareja?.
El diagnóstico del funcionamiento sexual se hace de la misma forma que otros diagnósticos médicos, basándose en el interrogatorio, la exploración física y estudios complementarios. Se debe tratar la disfunción sexual como cualquier otra faceta importante de la enfermedad de base, ya que la salud sexual es una parte de la salud general.
Los órganos sexuales son aquellos que funcionan cuando ejercemos nuestra sexualidad. El primer órgano sexual es el cerebro, dado que recibe todas las sensaciones provenientes de nuestro cuerpo, de los sentidos, oído, vista, olfato, gusto, tacto y es donde se integra la percepción de placer y goce. Es el que elige el momento adecuado, controla y también reprime.
En orden de importancia, sigue la piel, que es el órgano a partir del cual recibimos en toda su extensión las sensaciones placenteras, donde se encuentran zonas erógenas capaces de responder ante diferentes estímulos, siendo estas particulares en cada individuo.
Si bien la localización de las zonas erógenas tanto en el hombre como en la mujer es en los órganos genitales y peri genitales, otras zonas de nuestra piel, son factibles de sensibilizare con un aprendizaje apropiado.

PLAN TERAPÉUTICO
Consiste fundamentalmente en un programa progresivo, en el cual se abordan cuatro grandes áreas, que se desarrollan simultáneamente y de manera gradual.
Estas áreas son:

• Información.
• Búsqueda Fisiológica de la Respuesta Sexual.
• Sexo / Reproducción.
• Sexo / Placer

Los objetivos serán disminuir la ansiedad, infundir confianza en las posibilidades de satisfacción sexual, reafirmar la masculinidad, la femeneidad, favorecer las relaciones sociales, desinhibir corporalmente lo inhibido socialmente por los prejuicios y la educación recibida previamente, erogenizar corporalmente las zonas que conservan sensibilidad, sensibilizando cada milímetro de piel y explotando al máximo los órganos de los sentidos, favorecer el desarrollo de actitudes de comunicación con los otros a través del cuerpo, incrementar la riqueza de fantasías sexuales como movilizadoras de las tensiones sexuales, se trata de educar sexualmente.
Queremos colaborar para que las personas con capacidades y posibilidades diferentes puedan superar todas las etapas hasta alcanzar una identidad armónica que les permite vivir en forma placentera.
Las estadísticas nos muestran que el 70% de los parapléjicos y cuadripléjicos son felices en su vida sexual. Entre las personas sin alteraciones orgánicas encontramos el mismo porcentaje (75%), esto demuestra que una persona con lesión medular puede tener una vida en pareja tan feliz como la de cualquiera.

Información adicional puede ser solicitada a:
SIGMA (programa de re-educación y orientación en sexualidad)
Dra. Elsa G. García
Lic. Graciela E. Acri

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