04 diciembre 2017

FIESTA PASTRANERA



<<< FIESTA PASTRANERA >>>

Sexualidades y Diversidades Funcionales: Derechos Gozados.
JUEVES 7 de Diciembre  I  ⌛20:30 HS
ZONA CONGRESO I CABA (Dirección por Ivoox)
📧CONFIRMAR ASISTENCIA a: peiranosilvina@hotmail.com



En el marco de las actividades programadas 
durante la semana del 3 al 10 de Diciembre, 

 (Espacios de Sexualidad y Diversidad Funcional/discapacidad),
Lxs invitan a CELEBRAR la DIVERSIDAD y
 REIVINDICARNOS FESTIVA/PLACENTERA y COLECTIVAMENTE


ACTUAN
.Wilson Saliwonczyk (Wilson El payador)
Participa Violeta Herce con:
 Muestra Artística Visual "Ibar Castillo- Violeta Herce

.Rodantes Rebeldes 
Sketch: "Aquí sí podemos hacerlo"
SINOPSIS: Dos hombres con diversidad funcional se conocen en la sala de espera, 
mientras aguardan ser atendidos por asistentes sexuales

Participa: Silvina Peirano

Presentaciones a cargo de José María Constantini

.Menú: Pizza libre $200 + Bebida
.Música
.Charla con amigxs
.Sorteos

ACOMPAÑAN
.Area Discapacidad ATE Congreso
La bola Ocho (Diseños,stickers y postales)

VENÍ, INVITÁ!


  

03 diciembre 2017

3 de Diciembre: Nada que celebrar y mucho por reivindicar

Viendo las campañas de "sensibilización", las quitas y vulneraciones de derechos adquiridos y el negacionismo ideológico hacia las instancias a las que aspirábamos.
El ocultamiento eugenésico, la medicalización/institucionalización y mercantilismo, los discursos discapacitantes, la despolitización/DIS-ciudadanía, la falta de compromiso de los Estados y silencios cómplices de muchas asociaciones, profesionales y políticos (tránsfugas).
La falta de acción/resignación de gran parte del colectivo.

La asexualización-deshumanización, las dependencias sostenidas, los minusvalidismos y segrecacionismo por "condición de discapacidad".
El retorno a la caridad y beneficencia, las teorías inspiracionales y del déficit:
Qué querés celebrar?!

Por menos 3 de diciembre (Día internacional de las personas con discapacidad) y más 10 de diciembre: DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS.

MILONGA DISCA


#3DeDiciembre: Nada que celebrar y mucho por reivindicar

Derechos sexuales y reproductivos: Los más humanos de todos los derechos

En el marco de las actividades programadas durante la semana del 3 al 10 de Diciembre de 2017, los CENTROS JULIA PASTRANA (Espacios de Sexualidad y Diversidad Funcional/discapacidad) compartiremos acciones presenciales y propuestas de difusión en las redes sociales; en reivindicación de CIUDADANÍAS SEXUALES y DIVERSAS para todes!




MILONGA DISCA
Letra: Viole Herce

Me pusiste una etiqueta antes de saber quien soy.
Me pusiste una etiqueta antes de saber quien soy.
Cuando me pusiste nombre me condenaste a ser vos.
Nunca podrás atraparme con una palabra no.
Nunca podrás atraparme con una palabra no.
Una pluma no hace al ganso, yo sólo quiero ser yo.

Milonga disca
Soy lo que soy!
Si te gusta bien!
Y si no...No!
Si te gusta bien!
Y si no...No!

Desperdiciaste tu vida viendo quien es disca o no.
Desperdiciaste tu vida viendo quien es disca o no.
Pero es lo más sorprendente que creas que el disca soy yo.
Después sacaste una ley que me quitó mi pensión.
Después sacaste una ley que me legitima a mí.
A mí no me des permiso porque no te lo pedí.

Milonga disca
Soy lo que soy!
Si te gusta bien!
Y si no...No!
Si te gusta bien!
Y si no...No!

Vos y yo somos distintos somos distintos los dos.
Pero crees q solamente el diferente soy yo.
Te da pánico el espejo cuando miras lo que soy.

Qué me tenés?
Miedo a mí?
O te tenés miedo a vos?

Milonga disca
Soy lo que soy!
Si te gusta bien!
Y si no...No!
Si te gusta bien!
Y si no...No!

Milonga disca
Soy lo que soy!
Si te gusta bien!
Y si no...No!
Si te gusta bien!
Y si no...No!


26 noviembre 2017

VIDEO: "No era yo el problema" Violencia de género y mujeres con diversidad intelectual



"Este vídeo forma parte de las acciones de Plena Inclusión Madrid para denunciar y visibilizar la violencia de género contra la mujer con discapacidad intelectual.

Las protagonistas han dramatizado el poema "No era yo el problema" de la autora colombiana Johanna Patiño, a quien agradecemos su colaboración y la cesión de su texto. "Vídeo realizado por Nacho Spínola - Social"



Discapacidad y sexualidad: recuperar el cuerpo discapacitado

Fuente: Fotografía de Carl Whetham
Mapas de Placer /Son Miradas Neuquén- Centro Julia Pastrana Patagonia

"La discapacidad representa un punto de pivote significativo donde la diferencia entre el sexo y el género se vuelve problemática. El género en presencia del cuerpo discapacitado no se superpone al sexo de la manera típica porque la diferencia entre capacidad e incapacidad supera la diferencia entre Damas y Caballeros, suprime la asignación de género y niega la presencia de la sexualidad ". (Siebers 2008, p 174)


Aunque como Galvin reveló, la sexualidad no es la principal fuente de opresión para las personas con discapacidad, y algunas deficiencias incluso han liberado a muchos de sus inhibiciones para explorar nuevas posibilidades de alcanzar el disfrute físico, todavía es visto por muchos como un sitio de opresión. Como Ann Finger escribió:

"La sexualidad es a menudo la fuente de nuestra opresión más profunda;también es a menudo la fuente de nuestro dolor más profundo. Es más fácil para nosotros hablar sobre -y formular estrategias para cambiar- la discriminación en el empleo, la educación y la vivienda que hablar de nuestra exclusión de la sexualidad y la reproducción " (Finger, 1992).

La falta de acceso a los recursos de educación sexual es un factor enorme, y Finger señala que a las personas discapacitadas se les niegan los canales habituales de comprensión de la sexualidad, que a menudo se convierten en víctimas de abuso por parte de familiares o cuidadores. Por lo tanto, se les niega la posibilidad de experimentar los placeres e intimidades que puede traer el sexo físico, así como una comprensión más profunda de sus propios cuerpos. Además, para niños y adolescentes " hay pocos, si es que hay, modelos positivos de sexualidad, y virtualmente ninguna expectativa social de que se conviertan en seres sexuales ". Otro problema es que la heterosexualidad es asumida y tolerada, mientras que otras identidades de género no son:

"Las instituciones, ya sean hospitales tradicionales o eufemísticamente llamadas 'casas', 'escuelas' o nuevas instalaciones de atención comunitaria, con frecuencia prohíben el contacto sexual con sus residentes. O pueden prohibir las relaciones entre homosexuales y lesbianas, al tiempo que permiten a los heterosexuales.Las lesbianas y gays discapacitados también pueden encontrar que su orientación sexual se presume que ocurre por defecto. " (Finger, 1992)

Como tales, las personas discapacitadas que también son homosexuales o pertenecientes a grupos étnicos minoritarios pueden experimentar discriminación en múltiples niveles, como observó Barnes (1992) " si una persona discapacitada también es miembro de uno o más grupos marginados, su experiencia de discriminación será más complejo y sus consecuencias aún más empobrecedoras . "Este también es un problema de lidiar con la discapacidad desde la perspectiva de la política de identidad, que es la identidad que se proyecta o identifica en un momento determinado, y eso cambia con la ubicación geográfica o comunidad contexto (ver Clare 1999, p 11).

No quiero complicar mi investigación más de lo necesario, así que no estoy realmente mirando los problemas de género entre las personas con discapacidad (mis sujetos son heterosexuales). Lo que me preocupa más es la idea de reclamar el cuerpo como un sitio para la actividad sexual y la paternidad; como señalan Halberstam y Livingston, "El sexo solo tiene vigencia cuando se convierte en un canal para algo además de su propio impulso por el placer " (1995, p 8).

"En las sociedades occidentales modernas, la agencia sexual (es decir, la actividad sexual independiente potencial o real) se considera el elemento esencial de la personalidad de un adulto completo, reemplazando el rol que anteriormente desempeñaba el trabajo remunerado; porque las personas discapacitadas son infantilizadas y se les niega el estatus de sujetos activos, por lo que su sexualidad se ve socavada ". (Shakespeare et al 1996, p 10)

Aunque las cuestiones relacionadas con la sexualidad se consideran como algunas de las más importantes que enfrentan las personas con discapacidad, Shakespeare et al (1996) señalan que no se aborda de manera adecuada o significativa, ni en el discurso de la discapacidad (aparte de los contextos feministas), ni por personas con discapacidad. Los estereotipos prevalecientes muestran a las personas discapacitadas como asexuales y carentes de potencia, o como malignamente libidinosas, complaciéndose en comportamientos sexuales indecentes. Las personas discapacitadas son infantilizadas, consideradas "inocentes" y sobreprotegidas, y la consiguiente falta de exposición a la información (tanto formal como informal, a través de discusiones entre pares) sobre asuntos sexuales las expone al riesgo de abuso, embarazo y VIH. Los que están "protegidos" en instituciones o dentro de las familias parecen estar en mayor riesgo de abuso, y también se les niega la libertad de expresarse sexualmente. No se espera que los adolescentes tengan sentimientos sexuales, formen relaciones o se conviertan en padres cuando crezcan, y estas actitudes negativas se internalizan y pueden explicar la renuencia de las personas con discapacidad a hablar sobre su sexualidad. Estas nociones erróneas también significan que a los niños discapacitados se les niega educación sexual adecuada y acceso a la información en formatos apropiados para sus discapacidades (textos adaptados, Braille o grabaciones de audio) y ha resultado en una tasa de incidencia de VIH desproporcionadamente alta entre personas sordas, por ejemplo (p 29). Las barreras para las personas discapacitadas que llevan una vida sexual y emocional totalmente activa surgen debido a las limitaciones sociales en oposición a las discapacidades corporales, y existe la necesidad de la sociedad ". y estas actitudes negativas se internalizan y pueden explicar la renuencia de las personas con discapacidad a hablar sobre su sexualidad. Estas nociones erróneas también significan que a los niños discapacitados se les niega educación sexual adecuada y acceso a la información en formatos apropiados para sus discapacidades (textos adaptados, Braille o grabaciones de audio) y ha resultado en una tasa de incidencia de VIH desproporcionadamente alta entre personas sordas, por ejemplo (p 29). Las barreras para las personas discapacitadas que llevan una vida sexual y emocional totalmente activa surgen debido a las limitaciones sociales en oposición a las discapacidades corporales, y existe la necesidad de la sociedad ". y estas actitudes negativas se internalizan y pueden explicar la renuencia de las personas con discapacidad a hablar sobre su sexualidad. Estas nociones erróneas también significan que a los niños discapacitados se les niega educación sexual adecuada y acceso a la información en formatos apropiados para sus discapacidades (textos adaptados, Braille o grabaciones de audio) y ha resultado en una tasa de incidencia de VIH desproporcionadamente alta entre personas sordas, por ejemplo (p 29). Las barreras para las personas discapacitadas que llevan vidas sexuales y emocionales plenamente activas se producen debido a las limitaciones sociales en oposición a las discapacidades corporales, y existe la necesidad de la sociedad ". Estas nociones erróneas también significan que a los niños discapacitados se les niega educación sexual adecuada y acceso a la información en formatos apropiados para sus discapacidades (textos adaptados, Braille o grabaciones de audio) y ha resultado en una tasa desproporcionadamente alta de incidencia de VIH entre las personas sordas, por ejemplo (p 29). Las barreras para las personas discapacitadas que llevan vidas sexuales y emocionales plenamente activas se producen debido a las limitaciones sociales en oposición a las discapacidades corporales, y existe la necesidad de la sociedad ". Estas nociones erróneas también significan que a los niños discapacitados se les niega educación sexual adecuada y acceso a la información en formatos apropiados para sus discapacidades (textos adaptados, Braille o grabaciones de audio) y ha resultado en una tasa desproporcionadamente alta de incidencia de VIH entre las personas sordas, por ejemplo (p 29). Las barreras para las personas discapacitadas que llevan vidas sexuales y emocionales plenamente activas se producen debido a las limitaciones sociales en oposición a las discapacidades corporales, y existe la necesidad de la sociedad ".para reconocer que las personas discapacitadas son seres humanos completamente sexuales, con esperanzas y deseos y el derecho de cumplirlas "(1996, p 45). Marsha Saxton informa que la cultura prevaleciente invalida los cuerpos de las personas con discapacidad, " negando nuestra sexualidad y nuestro potencial como padres " (1998, p 108).

En el primer capítulo de Pride Against Prejudice, Jenny Morris enumeró las diversas suposiciones que las personas no discapacitadas tienen sobre las personas con discapacidad, e incluyeron lo siguiente:
Que somos asexuales o, en el mejor de los casos, sexualmente inadecuados.

Que no podemos ovular, menstruar, concebir o dar a luz, tener orgasmos, erecciones, eyaculaciones o fecundación.

Que si no estamos casados ​​o en una relación a largo plazo es porque nadie nos quiere y no a través de nuestra elección personal permanecer solteros o vivir solos.

Que si no tenemos un hijo, debe ser la causa de un dolor abyecto para nosotros y, asimismo, nunca a través de la elección.

Que cualquier persona sana que se case con nosotros debe haberlo hecho por uno de los siguientes motivos sospechosos y nunca por amor: deseo de ocultar sus propias deficiencias en las obvias del compañero discapacitado; un deseo altruista y santo de sacrificar sus vidas a nuestro cuidado; neurosis de algún tipo, o simple cacería de la fortuna pasada de moda.

Que si tenemos un compañero que también está discapacitado, nos elegimos por ninguna otra razón, y no por otras cualidades que podamos tener. Cuando elegimos 'nuestro propio tipo' de esta manera, el mundo sin discapacidades se siente aliviado, hasta que, por supuesto, deseamos tener hijos; entonces somos vistos como irresponsables.

Que si nuestro matrimonio o relación fracasa, se debe enteramente a nuestra discapacidad y a la persona difícil que esto inevitablemente nos ocasiona, y nunca de las cosas habituales que hacen que una relación fracase.

Que no tenemos derecho a un compañero sano, y que si resultan ser obviamente muy atractivos, es incluso más un "desperdicio".

Que cualquier pareja sana que tenemos nos está haciendo un favor y que no aportamos nada a la relación. (Morris 1991, pp 18-19)

Educación sexual integral en LSA


Video (MUESTRA) en Lengua de Señas Argentina sobre Educación Sexual Integral con voz en off y subtítulos en español

Este DVD sobre Educación Sexual Integral – ESI - tiene como objetivo que la comunidad sorda, especialmente las niñas, niños y adolescentes, tengan la oportunidad de acceder a la información para conocerse y tomar decisiones sobre su propio cuerpo, cuidarse y cuidar a sus semejantes. Es un material desarrollado en diez bloques que las y los docentes pueden trabajar con sus alumnos y alumnas: Qué es la ESI, La sexualidad como derecho, Cambios corporales, Sentimientos y relaciones con otras personas, Configuraciones familiares, Violencia de género, Discriminación, Prevención de abusos, Cuidados durante las relaciones sexuales y Falsas creencias y verdades sobre la sexualidad.


Podés adquirir este DVD y colaborar con Canales en su web: www.canales.org.ar



"Ellos quieren sexo"

Fuente: Revista Paula 1239.
Sábado 18 de noviembre de 2017. Edición aniversario 50 años.
>Agradecemos la entrevista a Noelia Zunino<

Asexuados, infantilizados e invisibilizados. Las personas con discapacidad no solo tienen que luchar contra su diagnóstico, sino que con los mismos rótulos que les pone la sociedad y sus más cercanos en relación a su sexualidad. Esta es su nueva batalla: reivindicar su derecho a disfrutar del sexo.

Por Noelia Zunino / Fotografía: Alejandro Araya / Producción: Álvaro Renner

Solo y desnudo empezó a tocarse. Era la primera vez que lo hacía después de tres años del accidente. Tomó el medicamento que le recetaron para tener erecciones, puso una película pornográfica y empezó a recorrer su nuevo cuerpo. Uno que no quería, que rechazaba y que sentía como una cáscara. Pero que era suyo.

A Esteban Torres (38) la vértebra lumbar 1 le estalló en pedazos y aplastó su médula espinal. El día anterior, el 5 de diciembre de 2005, el grupo Saiko se había presentado en Temuco en un show de campaña de la entonces candidata Michelle Bachelet. Esteban, con 25 años, era el bajista y descendió del escenario entre aplausos. De ahí emprendieron rumbo a Santiago.

Horas después hubo un frenazo y lo último que vio fue un camión que se estrellaba contra el bus. Fue algo rápido y violento. La máquina terminó con todos sus pasajeros en el lecho del río Maipo. Esteban oía gritos, llantos; sentía todo el trajín a su alrededor, pero no sus piernas.

Casi un mes tardaron los médicos en dar con un diagnóstico preciso y decirle que lo suyo, entre muchas fracturas, era un traumatismo raquimedular, lo que en términos prácticos le imposibilitaba mover desde la zona lumbar hasta la punta de los pies. Esteban pensaba que lo que estaba viviendo era un chiste cruel. Él, que había entrado a estudiar Educación Diferencial para ayudar a las personas con discapacidad, pasaba a ser uno de ellos.

Durante ese tiempo hubo algo que a Esteban le urgía; algo de lo cual nadie le hablaba. Desde el accidente, casi no tenía erecciones y, cuando sí ocurría, duraban poco.

“Me hablaban de la recuperación de los músculos, pero nadie me hablaba de mi pene. Es muy poco lo que hablan los equipos profesionales que trabajan en rehabilitación sobre el cambio en las relaciones sexuales y cómo manejarlo en pareja”, recuerda.

Tres años de pololeo llevaba cuando se accidentó. Luego de su primera alta, intentaron tener encuentros sexuales. No resultó. Esteban entendió que tendría que ir de a poco. Comenzó con rehabilitaciones para el control de esfínter y ahí tuvo una mejor respuesta, pero ya no era lo de antes. Ni siquiera se acercaba. Y él cada vez se enojaba más y más con su situación y, sobre todo, con su propio cuerpo.

La vida sexual desapareció. En los dos años que siguieron al accidente, lo operaron 12 veces de su columna y pasó la mayor parte del tiempo internado en cinco hospitales distintos, incluyendo uno en Cuba. Con todo eso, era cada vez más complejo reencontrarse con su polola.

Para el tercer año ya presentaba una notable mejoría. Sin embargo, entre él y su pareja no había más que hacer. “Terminamos y quedé deprimido e inseguro”, dice. Tras el quiebre, un urólogo le recetó fármacos para tener erecciones. “Necesitaba explorarme, saber qué sentía. Mis primeras citas fueron conmigo mismo”.

Esteban dejó una vida atrás. Con una discapacidad de 70%, ya no era apto físicamente para obtener su título de profesor diferencial. De a poco dejó la silla y pasó a las muletas. Eso le permitió seguir tocando en Saiko, pero en 2013 dejó la banda. “Terminé siendo un cacho porque los escenarios no tienen rampas y ya no podía tocar tanto rato de pie”, dice. Tuvo que reinventarse: empezó a hacer talleres musicales en escuelas diferenciales.

Empezó a indagar qué pasaba con otros como él. Supo que no era el único y que muchos accidentados con lesión medular terminaban sus relaciones porque no sabían cómo manejar su sexualidad.

Le ocurrió también a Jaime Reyes. De ser profesor de Educación Física, andar en moto y tener éxito con las mujeres, a los 24 años pasó a estar postrado. Recuerda que un día estaba en su cama y su entonces pareja se acostó a su lado. Le pidió que se acercara y lo tocara. Ella se negó. “¿Para qué si no lo sientes?”, le dijo. Un año antes un accidente en moto lo había dejado tetrapléjico y, salvo por unos sectores en el pecho, brazos, espalda y cuello, Jaime no sentía nada.

“Fue doloroso. Ya no camino, pero sí soy hombre. Fue el primer golpe de rechazo de cómo podría venir la vida en adelante. ¿Cómo convivir con eso?”, dice.

Jaime tuvo que aprender a lidiar con un cuerpo que no le responde. No puede mover sus manos ni sus dedos, pero se las arregla para escribir en el celular con un puntero.

Todo para él ha sido un aprendizaje y un gran desafío. Incluso el de derribar los mitos y prejuicios de su entorno en relación a su sexualidad, solo por el hecho de estar tetrapléjico en una silla neurológica. Hoy, a 23 años del accidente, entiende que lo que entonces le dijo su pareja responde en parte a lo que cree la sociedad: que las personas con discapacidad no tienen sexo.

“Me hablaban de la recuperación de los músculos, pero nadie me hablaba de mi pene. Es muy poco lo que hablan los profesionales que trabajan en rehabilitación sobre el cambio en las relaciones sexuales y cómo manejarlo”, dice Esteban Torres, ex bajista de Saiko.

Diversidad funcional
El II Estudio Nacional de Discapacidad de 2015 dice que en Chile el 20% de la población adulta está en situación de discapacidad. Son más de 2,5 millones de personas y, para muchos, el diagnóstico se convierte en una lápida para su goce sexual. Porque independiente del tipo de discapacidad que tengan, la sociedad los tiende a infantilizar, invisibilizar y tratar como asexuados, sobre todo si se tiene una discapacidad cognitiva.

La abogada Paulina Bravo sabe de eso. Preside el Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos de las Personas con Discapacidad (Odisex), creado en 2016 para pelear por estos derechos, pero lo ha vivido en carne propia.

Era adolescente, aún no perdía por completo su visión, pero sentía que eran los demás quienes no la veían; que sus ilusiones afectivas eran cercenadas por una negación social implícita, como si no tuviera derecho a vivirlas, solo por ser ciega. Cuando llegaban sus tías y querían saber quién de sus hermanos y primos pololeaba a ella la saltaban. Hasta hoy, a los 43 años, asegura que nunca le preguntan en su familia si tiene pareja.

En los seminarios y charlas que ha dictado sobre el tema, Paulina ha comprobado que la anulación de la sexualidad se repite en todo Chile y lo explica así: “Muchas familias dicen que la persona con discapacidad es el angelito que les cambió la vida. Y los ángeles no tienen sexo”.

También lo ha notado la sicóloga y sexóloga Rafaella di Girolamo, especialista en terapias con el cuerpo y sexualidad en la discapacidad. “Se malentiende que también tienen discapacidad en el placer. Se los limita y les falta libertad para explorar”, dice.

Esteban Torres no quería que lo miraran así ni se conformaba con el rótulo de “discapacitado”. Necesitaba romper con esa visión y fue en esa búsqueda que dio con el Foro de Vida Independiente, creado en 2001 en España, y el concepto de “diversidad funcional”. El término es parte de un movimiento que nació en Estados Unidos en los 70 como una lucha de personas con algún tipo de discapacidad para derribar el mito de que no podían hacerse cargo de sus propias vidas. Que, aunque requieran cierto apoyo y asistencia, pueden ser autónomos y ejercer sus derechos. “¡Nada sobre nosotros, sin nosotros!”, es la consigna que los identifica.

Fue allí también que descubrió otro término que llamó su atención: la asistencia sexual. Pidió más material para saber de qué se trataba. Entonces sintió que tenía que hacer suya la frase de los diversos funcionales y dar a conocer en Chile lo que estaba descubriendo.

Felipe Orellana quedó tetrapléjico a los 16 por un piquero. Es seductor, estudió el tantra y está muy empoderado en su sexualidad. “Es paradójico, pero la discapacidad me ha enseñado de la sexualidad. Me obligó por la falta de movimiento
a desarrollar otras cosas”, dice.

La rebelión de los asexuados 
Algunas de las veces que Cristina Rey ha masturbado a alguien con diversidad funcional, aplica tanta fuerza que termina cansada. Ella es periodista de profesión, pero lleva décadas trabajando en distintas terapias para desarrollar la sexualidad: desde sesiones para la piel hasta terapias colectivas; todas las ofrece en su página web Amaeru Sexualidad Natural. En el verano europeo pasado se amplió a una nueva arista: la asistencia sexual. Una de las actividades que realiza, cuenta, es la masturbación para el autodescubrimiento, “puede ir desde un primer contacto para acercarse y tomar confianza hasta el orgasmo”, dice desde España.

Según la European Platform Sexual Assistance, la asistencia sexual consiste en apoyar a personas con discapacidades en todo el espectro de su sexualidad. Para algunos es una figura virtuosa, sobre todo para los que no pueden explorar su cuerpo ni tener relaciones por sí mismos. “Me transformo en sus manos para lograr una autoerotización”, dice Cristina.

En países como Suiza, Bélgica, Holanda o Alemania la asistencia sexual es parte de los servicios sociales que otorga el Estado porque lo entienden como un tema de salud. Se espera que un asistente sexual sepa manejar distintas situaciones como limpiar sondas o mover a la cama al cliente, en algunas partes su formación está regulada. Así es en Suiza, pero no en España. Cristina explica que allá “son las personas quienes me dicen cómo y qué hacer porque está dentro del concepto de vida independiente: ellos dirigen”.

Hay distintas definiciones y propuestas sobre la asistencia sexual: están quienes, como Cristina, ayudan a la autoexploración pero sin tener coito; hay organizaciones que ofrecen altruistamente tener relaciones; y están también las trabajadoras sexuales, que aseguran ser las más capacitadas para hacer ese trabajo.

En Chile recién se está empezando a conocer de esto en círculos muy pequeños. Y en eso Esteban ha sido de gran ayuda en la V Región. Desde Quillota, creó en 2014 el colectivo Diversidad Funcional Chile y empezó a dar charlas sobre asistencia sexual y la filosofía que hay detrás. Incluso ha expuesto en el Senado, ante la comisión de discapacidad y en conversatorios de bioética.

Ahí conoció a Tamara Suárez (31), una educadora diferencial que también hizo una búsqueda personal y hace charlas en la región sobre sexualidad y discapacidad. A los cuatro años la diagnosticaron dentro del espectro autista y 20 años después le dijeron que era Asperger. Tenía una hiper reacción al tacto y desde chica le cargaba que la abrazaran. Si bien disfrutaba el sexo, el contacto físico la perturbaba. Tanto que en sus primeras relaciones se quedaba en blanco, pues la superaba el nivel emocional de tanto roce. Ahora es distinto: “No tendría problema en trabajar como mediadora sexual. No sé si llegaría al coito, pero hay mucho para hacer”, dice.

Para llegar a ese cambio, tuvo que transitar por el mismo camino de autoaprendizaje que muchos otros han recorrido. No fue fácil. Quizás el que más le dolió fue con sus primeras relaciones sexuales, cuando su padre le dejó de hablar alrededor de dos años tras enterarse de que tenía parejas mujeres. Al saberlo, la llevaron al siquiatra. Eso le sirvió para conocer sus límites y aprender del ensayo y del error. “Pensaban que quizás no iba a poder decidir por mi diagnóstico. Me sentía invalidada. Ahora han evolucionado, pero tiene que ver con mi postura: me aceptas o no, nomás. Estoy empoderada de mi vida”, dice Tamara, quien tiene una hija de 3 años.

Tanto ella como Esteban quieren ser de los primeros asistentes sexuales en Chile, y así después ayudar a otros que quieran hacer lo mismo. Para eso pretenden ir a Argentina y anotarse en el curso que una vez al año dicta la educadora diferencial y orientadora sexual en diversidad funcional, Silvina Peirano, una de las máximas exponentes latinoamericanas en la materia.

“Hay cambios importantes que tienen que venir no solo de la sensiblización, sino también en las agendas de los Estados. Están pasando cosas importantes, pero necesitamos un colectivo más activo y orgulloso”, dice Silvina desde Buenos Aires. En sus cursos, asegura, cada vez se interesan más chilenos.

La abogada Paulina Bravo creó en 2016 Odisex, una organización que promueve los derechos sexuales de las personas con discapacidad. Ella es ciega.

Yes, we fuck
Soledad Arnau tiene 47 años y recién hace dos que pudo tocarse por debajo de su ropa interior. Fue gracias a su asistente sexual, Teo Valls, de 32 años.

Con él, Soledad pudo sentir la sensación de tocar sus pezones y la suavidad de sus manos. Ella es española y una férrea activista de la vida independiente. Su diversidad funcional es de 85%. Sus manos están dobladas y no tiene movilidad. La tienen que asistir para bañarse, cambiarse, para comer, pero su postura es que eso no la puede anular como persona. En 2015, el documentalista Antonio Centeno le preguntó si podía grabar una de las sesiones con su asistente sexual y ella accedió. Creía que si mostraba su realidad, podría fomentar políticas públicas enfocadas en la discapacidad desde esta nueva perspectiva. Así surgió el documental Yes, We Fuck, que provocó en España que esta filosofía tomara vuelo.

Allí se ve cómo Teo toma las manos de Soledad y las dirige para que ella misma pueda acariciarse. Si bien Soledad había tenido relaciones sexuales, era la primera vez que podía tocarse a sí misma. “Nunca había experimentado la sensación de sentirme. Me pareció precioso: mis dedos podían cogerme el pezón o meter mis manos en las bragas. Fue un momentazo de placer conmigo misma”, cuenta desde España.

La abogada Paulina Bravo vio en ese documental una herramienta para abrir el debate en Chile. Por eso lo ha exhibido en distintas charlas que ha realizado para dar a conocer Odisex, la organización que creó en marzo de 2016, luego de un viaje que hizo a Ginebra como delegada del Ministerio de Justicia para rendir el examen de Chile ante el comité de expertos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) respecto al cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Su intención inicial era difundir la asistencia sexual, pero al poco andar se dio cuenta de que aún era muy pronto y que en Chile había que partir por algo mucho más básico: el empoderamiento.

En 2015, el actor y comunicador audiovisual Felipe Orellana (36) fue uno de los fundadores de Ronda Chile, una organización que busca romper con los mitos y fomentar la inclusión sociolaboral desde las competencias. Aunque ya no forma parte de ella, esta institución le abrió puertas para conocer personas que querían, como él, cambiar esta mirada. Cree que algo pasa con la generación de treintones y cuarentones que en Chile hoy dan batalla para empoderarse. Ve que hay más gente que se reúne, que crean fundaciones y salen a pelear. Sin embargo, también cree que es un proceso lento, que antes de unirse, hay que pasar por un empoderamiento individual. Dice que para él, hacerlo no fue fácil, sobre todo desde el punto de vista sexual.

Quedar tetrapléjico a los 16 años de edad por un piquero, le produjo la primera duda: “¿Alguien me pescará?”. Se disipó rápidamente en pleno tratamiento de rehabilitación. Felipe Orellana es un seductor y le gusta jugar con eso. Su personalidad juega a su favor y se hizo conocido su espíritu aventurero cuando el año pasado se emitió por TVN un programa donde viajaba en su tricicleta por Chile, experimentando distintas actividades.

Pero detrás de ese personaje resuelto, hasta hace muy poco Felipe tenía muchas dudas. Su primera relación sexual, luego de quedar tetrapléjico, fue tres años después de su accidente. Estaba muy borracho. Ni siquiera se acuerda si lo disfrutó o si logró una erección. Pero sí se dio cuenta de que iba a necesitar que lo asistieran, que ya no podía hacer tantos movimientos por sí mismo y de que él siempre iba a tener que estar abajo. Desde entonces, para romper los prejuicios de si “se puede o no se puede”, Felipe empezó a enfocarse en el placer de la otra persona. “Dejé de buscar mi placer para que la otra persona lo pasara bien. Saqué aplausos, pero yo fingí muchísimo. Me autodiscapacité”, dice.

Un día dijo basta y dejó que lo acariciaran. Comenzó a estudiar el tantra y estuvo más atento a otros sentidos. Se empoderó de su sexualidad. Hoy se enorgullece: “Es paradójico, pero la discapacidad me ha enseñado de la sexualidad. Me obligó por la falta de movimiento a desarrollar otras cosas”, dice.

El año pasado se creó por primera vez una mesa técnica intersectorial sobre sexualidad en parte como respuesta al informe de la ONU y a la demanda de organizaciones. La conforman, además, el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis) y el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernameg), organizaciones de personas con discapacidad, entre ellas Odisex, y su objetivo es incidir en cambios normativos y legales para promover los derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad bajo una mirada de derechos humanos. Ahí también presentaron el documental e hicieron un seminario donde estuvo invitada la argentina Silvina Peirano.

La subdirectora de Senadis, Viviana Ávila, cuenta que, a partir de esa instancia, organizaciones creadas por personas con discapacidad se han acercado y les han pedido talleres prácticos sobre asistencia sexual en las regiones Metropolitana, del Biobío y Valparaíso. También un grupo de trabajadoras sexuales de la Fundación Margen ha planteado la posibilidad de capacitarse, luego de participar en un seminario.

“Hay un interés, pero nada concreto. A muchas no les gusta atender a personas con discapacidad porque no saben cómo hacerlo. Pero si se especializaran, tendrían otra llegada y perderían los miedos. Porque todos tienen derecho a una sexualidad plena”, dice Herminda González, presidenta de la fundación.

La oferta ya existe. Muchos portales de escorts ofrecen el servicio de “discapacitados”, aunque Soledad Arnau es categórica: eso es una prostitución especial, no es asistencia sexual.

Mientras, desde Buenos Aires, Silvina Peirano ve con interés lo que está pasando en Chile. La Universidad de Chile prepara junto al Senadis un curso de capacitación integral de la sexualidad para entregar, a partir de 2018, herramientas a profesionales de la rehabilitación. Ese mismo año espera Esteban Torres tener todo listo para echar a andar su Foro de Vida Independiente en Chile y convertirlo en un punto de encuentro, como el de España.

Para Silvina, lo que ocurre en Chile le parece familiar; porque así partió en España y Argentina años atrás.

“Cuando la persona con discapacidad se da cuenta de que el sexo tiene que ver con ellos no hay cuidador y restriccionismo que valga. Hay un activismo fuerte. Los ángeles se están convirtiendo en los sublevados que necesitamos. No hay vuelta atrás”, dice.

12 noviembre 2017

CURSO VIRTUAL “Transformar la pasión en ideología” Sexualidad y diversidad funcional/discapacidad

3ra. Cohorte
UNA PROPUESTA DE    

Informes e inscripción: peiranosilvina@hotmail.com
(0054-011) 4901-4783 (CABA. ARG) 15-5312-5600


El Curso Virtual “Transformar la pasión en ideología. 
Sexualidad y Diversidad funcional/discapacidad”:
No requiere de tiempos estipulados de conexión
La inscripción está abierta de manera permanente y los tiempos de entrega de actividades y trabajo final de acrecitacion del curso, son acordados con cada alumnx conforme a su disponibilidad e intereses.
La propuesta se desarrolla en 7 Módulos que se envían en su totalidad una vez iniciado el curso. Cada Módulo contiene temas, contenidos generales, lecturas, diapositivas, bibliografía, enlaces complementarios y videos específicos -desarrollados en el avance de esta presentación- presentados en Documentos de Google Drive, lo que posibilita el acceso a enlaces externos que acrecientan el material de los módulos de lectura. Así mismo; cada MÓDULO de LECTURA se envía en formato PDF.
La lectura de los materiales no presupone un orden estipulado. Cada alumnx puede comenzar por el módulo/ tema que resulte de mayor interés o cercanía a las búsquedas personales y/o profesionales.

DESTINADO A Profesionales, técnicos y/o estudiantes del ámbito de la salud, educación; trabajadores sociales y del derecho.


11 noviembre 2017

Autoconstruccionismo erótico y diversidad intelectual

Una mujer; madre de un joven con síndrome de Down, relata la forma en que su hijo se masturba.
-Es normal?; pregunta.
-Qué se masturbe?; le respondo.
-NO; la forma en que lo hace, aclara.

... y recuerdo que solemos afirmar linealmente que las personas con diversidad intelectual, "NO HACEN cosas por su discapacidad", al tiempo que "aquellas cosas que SÍ HACEN" también son adjudicadas a su condición, por realizarlas de una manera no estandarizada.

Mientras las sexualidades estén evaluadas por sus producciones cuantitativas (lo que se hace y lo que no se hace) y cualitativas normalizadas (còmo se hace): para algunxs seguirá habiendo masturbación, y para otrxs autoerotismo.

Igual "función", distintas connotaciones ideológicas según quien la realiza.



Mapas del placer; autoconstruccionismo erótico!

Fuente de la Imagen: ATE Congreso
Jornada "Mapas de Placer".

VIDEO: "Soy sexy, soy hermosa"

07 octubre 2017

RECURSERO VIRTUAL en Sexualidad y diversidad funcional/discapacidad



RECURSERO VIRTUAL
en
Sexualidad y diversidad funcional/discapacidad


Material bibliográfico y audiovisual
para superar el lema:
“Tenés un libro para recomendarme”
           

Informes y Envíos
(0054) 011- 4901-4783  / 15-5312-5600

CABA - Argentina

29 agosto 2017

JORNADA: MAPAS de PLACER. SEXUALIDAD y DIVERSIDAD FUNCIONAL/discapacidad.


JORNADA  MAPAS de PLACER. 
SEXUALIDAD y DIVERSIDAD FUNCIONAL/discapacidad
UNA PROPUESTA MULTISENSORIAL


Martes 19 de setiembre de 2017 
De 10:00 a 16:00HS
Auditorio de la Cámara de Diputados de la Nación
Anexo A – Subsuelo. 
Av. Rivadavia 1841 CABA, Argentina


CONVOCAN
ORGANIZA
 Centro Julia Pastrana  (Argentina y Europa)
RESPALDAN

Evento gratuito – Entrada gratuita.
No requiere de inscripción previa.
Contaremos con intérpretes de señas
Lugar completamente accesible.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...