"Mitología de la sexualidad especial"

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25 noviembre 2015

Libro con contenido erótico: “Braille porno” para personas ciegas.

Fuente: El espectador
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Una mujer desnuda recostada bocabajo y con las manos y pies atados, mientras otra, también desnuda, la mira sosteniendo un látigo.

Esta es una de las imágenes que aparecen en el libro creado por la artista Nina Linde.

Esa podría ser una de las imágenes más simbólicas del libro de Nina Linde que acaba de marcar un hito: se convirtió en el primer texto con contenido pornográfico para ciegos en entrar en la lista de una biblioteca nacional.

El hecho sucedió en Estocolmo, Suecia. Allí, ella, artista, sueca y de 33 años, logró que el libro que había creado hace cinco años fuese aceptado para que de ahora en adelante pudiera ser consultado por todo el público. “Todos necesitan un poco de estimulación sexual”, dijo a uno de los diarios locales.

La idea de crear un libro con un contenido gráfico erótico nació luego de ver que en la Biblioteca Braille de Estocolmo había todo tipo de material, menos pornográfico. “No existía ese tipo de cosas para los discapacitados visuales”, cuenta al diario inglés Independent.

Por eso, Linde se dio a la tarea de, como dice, mejorar la vida sexual de las personas. El resultado, contrario a lo que algunos habían pronosticado, fue bien recibido por quienes hacen parte de esta comunidad. Håkan Thomsson, presidente de la Federación Nacional de Discapacitados Visuales de Suecia, por ejemplo, aseguró al diario Metro de Suecia que creía que ese tipo de ejercicios eran un paso positivo.

“Algunos creen que nosotros no tenemos sexualidad y eso no es cierto. Las personas con discapacidad visual somos tan sexuales como cualquier otra”, dijo.

Sin embargo, Linde cree que es un error que tilden su producto como pornográfico. Según ella, encasillar su libro bajo ese concepto es erróneo. “Se trata es de estimulación sexual. Y la estimulación sexual es para todos”.

Tal y como le contó al periódico The Local, más allá del libro y todo el ruido mediático que generó en su país, su trabajo relacionado con la sexualidad de las personas discapacitadas, en verdad empezó en Chile. Un día, mientras era estudiante, ayudó a cruzar la calle a una persona ciega. El hombre, al percatarse de que ella era sueca, pareció tener una extraña referencia sexual que a Linde le pareció curiosa.

“Y eso fue como una especie de toma de conciencia. Saber que él tenía esos pensamientos a pesar de que era ciego, me generó mucha curiosidad. Quería saber de qué manera se estaba discutiendo la sexualidad de las personas ciegas en la sociedad”, relató a The Local.

"La salida" de una mujer ciega.


"La salida" es un fragmento del documental: "Invisible. Un documental sobre el deseo de imagen". Mario Chierico (2014)

"...es un riego, es como IMPROVISAR EN ESCENA, decir es como ponerse un cartelito de algo y que te conozcan por algo que no es lo fundamental tuyo..."; dice Paulina.

INVISIBLE es un documental sobre la mirada y el deseo. Nos interroga acerca de lo que vemos, y de lo que no vemos. Pone en duda la hegemonía de los discursos visuales y de todas aquellas maneras consideradas como las únicas formas de ver, o el modo correcto de ver. Sus protagonistas desfragmentan el mundo, intentan visualizar lo tácito e impulsan un aprendizaje incidental o invisible. Así como la visión no es la vista, la ceguera no es la oscuridad.


LA SALIDA from DESEO DE IMAGEN on Vimeo.

22 agosto 2014

Nuevos materiales en Braille para prevenir el VIH


Se imprimieron cinco mil nuevos folletos de prevención del VIH en Braille, que se suman a los primeros dos mil distribuidos el año pasado. También se produjeron postales de promoción del test de VIH y se adaptaron dispensers destinados a personas ciegas.


Continuando con el trabajo realizado el año pasado (ver nota), la Dirección de Sida y ETS del Ministerio de Salud de la Nación y la Editora Nacional Braille y Libro Parlante, dependiente de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, produjeron nuevos materiales para la prevención del VIH destinados a personas ciegas.

Se trata de una tirada de cinco mil ejemplares en sistema Braille del folleto “Qué es el VIH”, que explica qué es el virus, cómo se transmite, cómo prevenirlo y cómo tratarlo. Estos folletos se suman a los primeros dos mil impresos en noviembre de 2013.

“El año pasado iniciamos un trabajo muy valioso al transcribir por primera vez a Braille folletos de prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual, pues no había hasta ahora material específico sobre este tema para ciegos”, explicó María Eugenia Caram, miembro del equipo de la Editora Nacional Braille y Libro Parlante.

Adicionalmente, se adaptaron dispensers de preservativos y se imprimieron con el sistema de puntos en relieve cuatro mil ejemplares de las mini postales de promoción del testeo “Elegí saber”. Tanto estas postales como los folletos tienen también el texto en tinta, para que alguien más le pueda leer el texto a la persona ciega en caso de que esta no pueda leer Braille.

Guillermo Fotia, coordinador de la editora, detalló que “con estas nuevas acciones logramos no solo difundir información acerca de métodos preventivos sino también -y más importante- promover prácticas saludables a través de los dispensers de preservativos, ya que su disponibilidad elimina la barrera asociada a su adquisición, generando mejor salud y mas inclusión.”

Los nuevos materiales serán distribuidos próximamente entre bibliotecas, instituciones de personas con discapacidad visual y las más de 300 escuelas especiales que trabajan con el sistema Braille en todo el país.

ENLACES

05 noviembre 2013

Primer material para prevenir el VIH destinado a personas ciegas.

Fuente: Ministerio de Salud, Argentina

Se imprimió el primer folleto sobre VIH-sida en Braille destinado a personas ciegas, gracias a un trabajo articulado entre la Dirección de Sida y ETS del Ministerio de Salud de la Nación y la Editora Nacional Braille y Libro Parlante, dependiente de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Se trata de un material de difusión que explica qué es el VIH, cómo se transmite, cómo prevenirlo y cómo tratarlo.


“Esta acción se enmarca en la necesidad de aumentar la accesibilidad de la información a la población con discapacidad, en un esfuerzo por seguir ampliando derechos”, dijo Ignacio Pallia, integrante del área de Prevención de la Dirección de Sida y ETS.


La tirada inicial es de dos mil ejemplares y fueron impresos con el sistema Braille sobre los folletos de VIH que también tienen el texto en tinta. María Eugenia Caram, miembro del equipo de la editora, resaltó la importancia de la elección de esta forma de adaptación: “que el folleto esté en simultáneo en tinta y Braille hace que si la persona no sabe leer Braille, otro se lo pueda leer”.

“Vamos a distribuir el material en escuelas a las que concurren ciegos porque es importante que los adolescentes cuenten con información sobre el VIH y otras ITS antes de su iniciación sexual”, explicó Marta Ferragú, responsable de una revista de interés general publicada por la editora.

Para la editora se trata de un primer paso importante en un área de gran interés pero poco explorada, ya que según Caram, “han salido artículos sobre el tema en alguna revista o diario que nosotros decidimos transcribir a Braille, pero no había hasta ahora material específico para ciegos sobre prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.”

Guillermo Fotia, coordinador de la Editora Nacional Braille y Libro Parlante expresó: “Con este folleto logramos que una de las tantas políticas del Estado Nacional llegue a las personas con discapacidad visual”.

Los folletos serán distribuidos en las próximas semanas entre bibliotecas, instituciones de personas con discapacidad visual y las más de 300 escuelas especiales que trabajan con el sistema Braille en todo el país. Se espera replicar esta iniciativa en otros materiales producidos por la Dirección de Sida y ETS aunque previamente se realizará una evaluación de la recepción de este folleto para planificar futuras acciones.

Cada año se producen alrededor de 5 mil infecciones por VIH en nuestro país, de las cuales se estima que más del 95% obedecen a relaciones sexuales sin protección. Como respuesta, la Dirección de Sida y ETS promueve una política nacional y pública de acceso a la información y recursos preventivos tendientes a disminuir la transmisión del VIH y otras ITS.

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29 junio 2013

Cortometraje: "Yo no quiero volver sólo"





"No quiero volver solo" (Eu Não QueroVoltar Sozinho) es un cortometraje de origen brasileño, ganador de multitud de premios en diferentes festivales de cine. 


El cortometraje tiene como protagonista a Leionardo, un joven de 15 años de edad ciego de nacimiento. Con la llegada de un nuevo estudiante a su instituto, su vida comenzará a cambiar. Deberá lidiar con los celos de su amiga Giovana, mientras trata de poner nombre a los sentimientos que han empezado a surgir con la llegada de su nuevo amigo, Gabriel. 





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03 enero 2013

"La experiencia de la sexualidad en los adolescentes con discapacidad visual"

AUTORAS:Camilla Bridges BezerraLorita 
        Marlena Freitag Pagliuca

Resumen: Debido a los cambios que ocurren durante la adolescencia, y las incertidumbres que los acompañan, sumado a ellos la discapacidad visual, el presente estudio busca profundizar en   la experiencia sexual de los adolescentes ciegos, tanto en la sociedad toda; como así en el ámbito escolar. 

Se entrevistaron a cinco adolescentes en un Centro de Apoyo Educativo, realizandoles  preguntas que buscan el conocimiento y la comprensión de su composición familiar, la experiencia afectivosexual y el nivel de conocimiento sobre temas relacionados con la sexualidad, incluida la anticoncepción y enfermedades de transmisión sexual. 

Los resultados muestran que los adolescentes tienen las mismas características relacionadas con la sexualidad, que el resto de su grupo, aunque presentan ciertas intereses y necesidades individuales ( no siempre relacionados con la ceguera).

Se percibe falta de conocimiento sobre la anticoncepción y enfermedades de transmisión sexual, con información superficial -hecho que también los "iguala"-, por lo que se considera indispensable el acceso al conocimiento de manera adaptada e inclusiva; para esta población.


                                                                  
AUDIO VERSIÓN
Audio y texto en portugués







08 diciembre 2012

Video: Mi primera afeitada.

Programa: Escuelas Argentinas;Bruno Stagnaro.

Un adolescente se afeita por primera vez.
Tocar, experimentar, sentir texturas más suaves y maquinitas de afeitar junto a su maestra ( ¡un rol No sólo para  maestros varones!).
Crecer y aprender. Momentos inolvidables y más que simbólicos en una escuela argentina de niños ciegos. 




27 abril 2011

"Guía básica de educación afectivo-sexual para personas con discapacidad visual".



De:  Mª Dolores G.Chacón Sánchez, ; 
         María Honrubia Pérez, 
             Esther Sánchez.

    Editorial: Universidad de Barcelona.




Sinopsis
La afectividad y la sexualidad deben desarrollarse adecuadamente en los individuos aunque no estén en plenitud de condiciones físicas y psíquicas. Lo que de la sexualidad se aprende en nuestra sociedad es porque mayoritariamente "entra por los ojos". Los invidentes han estado en inferioridad de condiciones, aunque tienen otros sentidos con los que reconocer, aprender, sentir..., basta que reciban información adaptada a sus capacidades. La palabra debe suplir en parte su discapacidad visual...La falta de material diseñado exclusivamente para el aprendizaje de la sexualidad de las personas con discapacidad visual es el principal motivo que ha llevado a elaborar este instrumento práctico, de fácil manejo para los profesionales y usuarios. Debido a la gran diversidad de esta población, se realiza en los formatos: guía visual, guía visual para baja visión, guía en Sistema Braille, libro hablado y CD.



Ver material



10 febrero 2011

Ser ciegos, ser padres.

FUENTE: http://www.rtve.es
Programa: ·"En familia".


Carmen y Adolfo son ciegos y acaban de ser padres de mellizos, un niño y una niña. Los dos trabajan en un centro tecnológico de la ONCE situado en el barrio en el que viven. Compartimos un día con ellos para que nos enseñen cómo se las apañan para sacar adelante a estos hijos tan deseados




11 diciembre 2010

Boda sin palabras.



La unión entre una colombiana y un estadounidense sordos se convirtió en todo un acontecimiento.

Con las manos, Adriana Palacio (Bogotá) y Ruarc Mchugh (EE. UU.) se expresan todo su amor.

Parecen los asistentes a la convención del silencio. En el lobby del Hotel Holiday Inn, en el norte de Bogotá, hormiguean ciudadanos de todo el mundo que se comunican en su lenguaje de señas.
Pero no están en ningún evento sobre discapacidad auditiva, como se podría suponer. Son 46 extranjeros que vinieron de países como Japón, Irán, Estados Unidos, Eslovaquia, España, Brasil y Chile, sólo con el fin de acompañar a un par de amigos, sordos también, en un momento crucial de sus vidas.
Conversan sobre lo entretenida que fue la rumba de la noche anterior en el famoso bar Andrés D.C.; algunos se llevan la mano a la cabeza y simulan un gesto del dolor, para expresar el 'guayabo' que los embarga.
También conversan del motivo que los llevó a atravesar el mundo para venir a Colombia: la boda de la bogotana Adriana Palacio y el estadounidense Ruarc McHugh, que se celebrará hoy, por la tarde, en una hacienda de La Calera.
La fiesta será amenizada por un grupo de tambores, para que todos puedan percibir la vibración de los sonidos; tres bailarines de salsa romperán el protocolo y les enseñarán a aflojar la cadera a los visitantes y a disparar los pasos; la novia interpretará, con señas, una de sus canciones favoritas: What a Wonderful World, de Louis Armstrong.
Los pajecitos de la ceremonia católica serán Takumi y Takashi, los dos hijos varones de sus amigos japoneses Nakajo y Takashi, de los cuales, uno es, también, sordo.
Adriana y Ruarc se conocieron en 1999, en la Universidad de Gallaudet, en Washington, la única universidad del mundo exclusiva para personas sordas.
Ella estudiaba trabajo social e inglés, y él, historia. Sin embargo, su romance nació nueve años más tarde, cuando se reencontraron en la boda de los brasileños Ana Paola Myrick y Matthew Myrick, compañeros de estudio que se casaron en Río de Janeiro.
Cuando estudiaban en la universidad, forjaron una amistad fuerte e incondicional, y prometieron acompañarse en momentos como estos.
"Nunca me había fijado en Ruarc; de hecho, los estadounidenses no me gustaban, me parecían muy engreídos", confiesa la novia, a través de su amiga Mónica Gallego, quien sirvió de intérprete para esta entrevista.
Ruarc, por su parte, no tiene ningún recato en reconocer que sólo miró con otros ojos a Adriana cuando la vio, en vestido de baño, como una aparición, en las playas cariocas de Copacabana.
Ahí empezó el romance. Pero ella tuvo que venirse para Colombia y él regresó a Estados Unidos. Meses más tarde, Adriana fue a visitarlo a Colorado; después, él vino a verla y el año pasado se reencontraron en Asia. "Nos propusimos convivir cuatro meses en países como Japón y Vietnam, donde no podríamos comunicarnos con nadie y donde viviríamos en condiciones muy difíciles. Si superábamos esa prueba, tomaríamos la decisión de casarnos", cuenta Adriana, una bella mujer de piel blanca, alta y espigada, de llamativos ojos verdes.
A comienzos de este año fijaron la fecha: 11 de diciembre de 2010. Crearon un evento en Facebook, para invitar a sus amigos de universidad y a otros sordos, a quienes hay conocido en viajes.
"Al principio, pensé que, si venían 10, me daba por bien servida.
Pero vinieron todos ellos", dice, emocionada, mientras señala a sus amigos en un bus turístico rumbo a Corferias.
Ruarc, historiador y deportista extremo de 33 años, rubio y de cuerpo atlético, quedó sordo después de una altísima fiebre que invadió su indefenso cuerpo de dos meses de nacido. El hombre lee los labios que le hablan en inglés y ya reconoce algunas palabras en español.
Sonriente, dice que esta boda va más allá de su historia de amor con Adriana y del ejemplo de superación de ambos. Tanto Adriana como Ruarc tuvieron que enfrentar un mundo en silencio que les enrostraba que eran seres diferentes. Sus padres los descubrieron sordos y mudos a eso de los tres años; ambos fueron a colegios regulares, con niños hablantes; ambos fueron víctimas de burlas y exclusión. Pero mientras más obs-táculos encontraban en el camino, más robusta se hacían su personalidad y su espíritu.
Ahora, al hablar de sus amigos, todos profesionales destacados en diferentes áreas que los acompañarán, dice: "Nos llena de ilusión que toda esta gente haya venido desde tan lejos a nuestra boda, viajando hasta 21 horas seguidas e invirtiendo tanto dinero".
"La amistad entre sordos es más solidaria y comprometida. Como sólo nos entendemos entre nosotros, los lazos de afecto y confianza son más fuertes", dice el británico Zhezad Nawab, al explicar por qué vino de Londres a la boda.
Patricia Ordóñez, colombiana radicada en Estados Unidos, cuenta que está aquí no sólo para compartir con su gran amiga Adriana.
Ella, que se destaca como diseñadora de modas en Nueva York, quiere que en su país sepan que hay colombianos como ella que han superado las barreras de la discriminación y que hoy son testimonios reales de fe en tierra ajena.
Los visitantes no son los únicos que han contribuido a que esta boda sea un cuento de hadas. Los empleados del hotel recibieron, durante tres meses, clases de lenguaje de señas para atender a los invitados. "El personal tuvo la mejor disposición de aprender", dice Andrea Beltrán, ejecutiva del Holyday Inn.
Adriana admite ser una privilegiada. "Mi familia me ha apoyado en todo y ha tenido las facilidades para darme una buena educación", reconoce. Ella estudió en un colegio regular, y aunque tenía dificultades en el aprendizaje, hizo su bachillerato, con la ayuda de una tutora y con la comprensión de sus profesores. Por esa razón, lamenta que en Colombia los sordos sólo puedan superarse si los padres tienen recursos económicos. "Muchos ni siquiera saben leer ni escribir y así no pueden comunicarse; no les dan un trabajo porque nadie los entiende y sólo unos pocos logran llegar a la universidad", opina.
Ruarc lleva tres meses en Colombia preparando la boda y dictando clases de señas a los empleados del hotel. En ese tiempo se ha enterado de la situación en la que viven los sordos de este país.
"Saber que no tienen una buena educación y que no les dan trabajo es algo muy frustrante", dice, al comentar que en su país todo está adecuado para atender a las personas que no escuchan.
Adriana y Ruarc transpiran amor. Cada uno dobla su dedo anular, gesto que significa que se aman. "Él es el agua de mis flores", dice ella. "Adriana me alegra la vida, me inspira. Nunca para de hablar ni de sonreír y eso me enamora", suelta Ruarc.
La luna de miel será en Tahití (Polinesia francesa). Luego, ella enseñará señas americanas (cada país tiene su lenguaje de señas, explica) en su universidad y él espera hacer investigaciones para el Gobierno de su país.
Hay hijos en sus planes. Adriana ha trabajado con mujeres sordas víctimas de abuso sexual y con niños sordos de Colombia, Guatemala y Suráfrica, y, en ese voluntariado, ha podido conocer el mundo de indiferencia e incomprensión en el que crecen los niños con limitación auditiva. "Este planeta ya está muy poblado y hay tantos niños sordos a los que nadie quiere, que preferimos adoptar", cuenta Adriana, quien, además, es repostera.
Tenía un negocio de postres, que funcionaba muy bien hasta que se enamoró y empezó a viajar.
El pastel para los 140 invitados lo preparó ella misma: es de chocolate y mora y en la cima dos muñequitos los representan a ella y a Ruarc, cada uno con una mochila wayú terciada.

29 noviembre 2010

Discapacidad visual y sexualidad.

Extraído de : "Sentir con los sentidos".


¿CAMINAMOS JUNTOS?
Las personas con discapacidad visual experimentan una gran pérdida de información no verbal, es decir, todo aquello que expresamos constantemente sin palabras a través de nuestro cuerpo. Esto les influye sobre todo en la primera toma de contacto con otra persona. ¿Quiere decir esto que no existe un primer contacto entre una persona con discapacidad visual con otra sin ella?. Este contacto sí que se establece, a través de la comunicación verbal y haciendo gestos que la persona con discapacidad visual tocará con sus manos para imaginarse cómo es su interlocutor.

Algunos consejos prácticos para iniciar una relación con personas con discapacidad visual son los siguientes:

Si intentas ayudar y no estás seguro exactamente de lo que hacer, pregúntale a un experto: ese a quien estás ayudando.
�Jamás cojas el bastón del ciego sin su previa autorización. Recuerda que es un medio de información fundamental para esta persona.
�Si vas a caminar con una persona ciega, no la agarres del brazo. Deja que ella agarre el tuyo. La persona ciega, por los movimientos de tu cuerpo sabrá cuándo se presentan obstáculos y de qué tipo. Para evitar sorpresas, la persona ciega puede preferir caminar medio paso detrás de ti.
�Háblale directamente a la persona ciega, en el mismo tono de voz que a cualquier otra persona. Para enfatizar que es a ella a quien le hablas, puedes tocar ligeramente su brazo.
�No te desesperes por sustituir palabras tales como ver, mirar y ciego, no las pases por alto, los ciegos también las usan corrientemente.
�Si vais a sentaros a la mesa, conduce la mano de la persona ciega al respaldo de la silla. A partir de ahí, ella sabrá cómo desenvolverse. Guíate por el sentido común para ofrecerle ayuda con la comida o para alcanzarle alguna cosa.

La mayor parte de las personas ciegas aprecian que tú espontáneamente y en voz baja le brindes la información sobre las cosas que ella no puede ver, como las características del lugar en que se encuentra, o de las personas que están con ella.
Al igual que en la sordera, no existe un efecto directo en la sexualidad de las personas con déficit visual. Pero sí tiene consecuencias en el desarrollo de la persona a la hora de establecer relaciones afectivo-sexuales.
Tienen más facilidad a la hora de recibir información sobre sexualidad que las personas con discapacidad auditiva, pero sus experiencias se limitan en el terreno visual.
Cuando se esté en un clima de intimidad, con una persona con discapacidad visual hay que tener en cuenta:
- La importancia de los estímulos auditivos: poner música suave, evitar ruidos estridentes…
- La importancia de los contactos táctiles.
- Optimizar los factores ambientales: poner velas de olor, mantener la temperatura idónea…

HAGAMOS UN PLAN
La sordoceguera impide o limita vivir patrones sexuales que se aprenden a través de la vista y del oído. Estos patrones se manifiestan a diario y repetidas veces.
La situación de una persona sordociega hace difícil que logre identificarse o sentirse de acuerdo a un patrón determinado. Esto es importante tenerlo en cuenta a la hora de tener relaciones sexuales con una persona sordociega porque puede interferir en la sexualidad. Habrá que avanzar en la relación de una forma muy cuidadosa, procurando crear un ambiente de confianza para evitar malas interpretaciones. Hay que poner especial atención a la comunicación ya que ésta requiere un código específico del lenguaje que dentro de las relaciones afectivo-sexuales cobra especial importancia.

Ten en cuenta:
- Es muy importante que la persona note que estás relajada/relajado
- Es mejor planificar entre ambas personas qué práctica sexual se va a realizar para evitar malos entendidos
- Crear un ambiente de confianza
- Optimizar los estímulos olfativos

LUCES ENCENDIDAS, ¡POR FAVOR!
Las personas sordas o con déficit auditivo necesitan tener las luces encendidas para leer los labios y para poder ver la lengua de signos. Dada esta necesidad, se hacen necesarias las luces durante la actividad sexual, a menos que ambas personas decidan lo contrario.
Aunque mantener las luces encendidas pueda parecer algo obvio, es importante comunicarle este detalle a tu pareja antes de comenzar la relación sexual. Hacerlo con las luces encendidas puede ser erótico y emocionante, pero es muy diferente para las personas que no están acostumbradas.
Esta cuestión no da lugar a discusión si el otro miembro de la pareja también es una persona sorda o con déficit auditivo. Es decir, sus experiencias comunes pueden crear un ambiente de comprensión.
Sin embargo, si necesitas hablar de este tema, ten en cuenta lo siguiente:

�Intenta encontrar un momento en el que te sientas cómoda/o. Si te parece importante comunicarte con tu pareja durante el acto sexual, habla de ello y coméntale que para ello es necesario dejar alguna luz encendida.
�Usa el humor, algo como: “¡ya sabes!, soy de esas personas que leen los labios con la luz encendida.”
�Antes de llegar más allá en la relación sexual prueba besando con la luz encendida, para que poco a poco tu pareja se vaya familiarizando con este tipo de ambiente.
Hablar de estos temas puede resultar algo difícil, pero con un poco de planificación y tratándolo con naturalidad no tienes por qué darle mayor importancia. Intenta, principalmente, conducir tú la conversación, basándote en tu nivel de comodidad con respecto a la situación, sin olvidar las preferencias y necesidades de tu pareja. Si tú te sientes bien, le transmitirás tu tranquilidad.

A tener en cuenta:
- La importancia de los estímulos visuales, y de la iluminación.
- El lenguaje corporal para la existencia de un feedback con respecto a la respuesta sexual.
- Crear un ambiente físico de confianza (por ejemplo cerrando la puerta con llave si es necesario para tener la certeza de que nadie va a irrumpir sin que la persona pueda darse cuenta de antemano).

12 octubre 2010

"Una descripción de las enfermedades de los ojos más comunes en el Egipto antiguo".


“(...)El rey ha venido a ti, ¡Oh Horus del Este! El rey te trae su gran Ojo izquierdo sanado, acéptalo del rey intacto, con su agua intacta, con su sangre intacta, y con sus conductos intactos (...)

Textos de las Pirámides (451, 452)
(Faulkner, 1969:90).
Fuente. Amigos de la egiptología

1.- Introducción

Egipto y su cultura milenaria nos aportan aspectos del día a día; de la naturaleza (el sol, el agua, el paisaje, la fauna); de la luz resplandeciente y cegadora del apogeo solar a veces hasta la amenaza para propios y visitantes. Y del hombre especie triunfante hacedor de cosas maravillosas como centro geométrico de este brillante y lumínico escenario. Sin embargo, qué consideración social le quedaba al hombre con defectos físicos.
Se sabe por el testimonio legado en diferentes formatos, que el egipcio del pasado era sensible y preocupado por el minusválido o el diferente. Aunque la iconografía egipcia no abunda en recrear la imperfección física, no es infrecuente ver a lisiados apoyados en báculos; a deformes con taras ostensibles; a ver el enano ocupado en diferentes tareas manuales (orfebrería, metalurgia), como en responsabilidades de la administración, a encumbrados sacerdotes y altos oficiales enterrados con el respeto que en vida tuvieron y que casaron con damas de alcurnia. No obstante, hay cierta perplejidad por la escasez de datos en cuanto al retrato del ciego y cuando se estudia se incurre en el monotema del ciego cantor y músico: ¿es la justificación de que el niño ciego indefectiblemente estaría destinado al mundo de la música? Si fuera así, no sería malo el destino que le deparaba la sociedad en tanto que habría pues un rasgo de humanidad para las personas con este infortunio. ¿Y si la deficiencia ocurría en la vida adulta, y si la deficiencia física sucedía al hijo del campesino? El oficio de músico destinado en un templo acaso no sería un mal destino. Existen muchas razones para pensar en la bondad intrínseca de la sociedad egipcia cuando en los textos sapienciales se dice:
“No te rías de un ciego, no te mofes de un enano...” (Lichtheim, 1976: Enseñanzas de Amenemope, XXIV, 1; 5-10)
No hay nada más justo que, desde la vivencia de una persona ciega, y como contrapunto, se liberen los sentimientos y dudas que serán interesantes de conocer para satisfacción del curioso lector. ¿Qué piensa un ciego que no siempre lo fue de sus compañeros en el antiguo Egipto? He aquí su experiencia:
ÄM_21300_07 (Berlín). Foto de D. Jaume Vivó
ÄM_21300_07 (Berlín). Foto de D. Jaume Vivó
Dice una vieja copla “dame una limosna mujer, que no hay desgracia mayor en el mundo que ser ciego en Granada”. Es sabido que antiguamente los ciegos iban de pueblo en pueblo cantando coplas y tocando instrumentos para así ganarse la vida. Hoy en día la calidad de vida de las personas ciegas va en consonancia con el desarrollo social del país en el que viven. No es lo mismo un ciego español, alemán o nórdico que un ciego africano o asiático. Pero, ¿cómo vivían los ciegos en el antiguo Egipto? Esta pregunta me la hago desde que hace unos años perdí la vista de manera fulminante. ¿Cómo vivían los ciegos en el Egipto faraónico? ¿A qué se dedicaban? ¿Qué les producía la ceguera? Estas preguntas volvieron a mi cabeza hace un mes cuando paseaba por Guiza cogido del brazo con mi acompañante vidente. Con el bastón plegado en el bolsillo le explicaba las distintas teorías sobre la construcción de las pirámides y fue esa persona la que me hizo esta pregunta ya conocida. ¿Cómo vivían tus “colegas”, me preguntó literalmente? Recuerdo mis anteriores viajes cuando podía ver la imagen de un arpista ciego en la tumba de... no me acuerdo… Sé que algunos eran sacerdotes. Pero, ¿y los demás? Sin duda la vida para ellos tenía que ser especialmente dura, a no ser que pertenecieran a familias nobles y ricas. Sabemos que para la población en general la vida en el antiguo Egipto era dura, cuanto más para una persona discapacitada.
Imaginemos por un momento a un noble egipcio perteneciente a la aristocracia al que le comunican que su hijo es ciego. Esto, aunque sea hace miles de años es fácil de suponer. El trauma para esa familia sería, como hoy en día, terrible, pero también como ahora sería más “llevadero” que para una familia de pobres campesinos que malvivían cultivando una parcela a orillas del Nilo. Imaginemos, sigamos imaginando, a esos dos niños. Sin duda al niño de familia noble y rica no le faltaría casi de nada, pero ¿sería aceptado socialmente el niño que había tenido la desgracia de nacer ciego en una familia que a duras penas sobrevivía? Jugaría con los demás niños del poblado o bien se quedaría en casa sentado en un rincón oscuro y apartado lejos de las miradas de los demás habitantes del poblado.
Y sobre todo que pensarían los dos, como podían imaginarse uno desde su gran mansión y el otro de su humilde hogar el río Nilo. ¿Cómo explicar a ambos que por orden del rey, del faraón, su señor, el hijo del dios miles de trabajadores arrancaban, arrastraban, pulían y colocaban con milimétrica precisión millones de bloques de piedra para construir la tumba del rey?
¡Cómo hacerles ver la belleza de los templos magníficamente decorados con pinturas y relieves resplandecientes!
¿Cuál era su situación en la sociedad? Lamentablemente todavía hoy en día, de vez en cuando, se nos encoge el alma con alguna noticia que habla de personas que han vivido aisladas por sus familiares por el hecho de padecer una discapacidad. Sin duda eso tendría que pasar no sólo en el antiguo Egipto, creo que en el resto de las civilizaciones ocurría lo mismo, como lamentablemente hoy en día todo depende del nivel social, cultural y económico de las familias y del entorno social.
Con el paso del tiempo y si no tenía otras enfermedades añadidas ese niño ciego crecía y se convertía en un adulto y creo que es ahí cuando los problemas serían de verdad graves. ¿Tenían los adultos ciegos en el antiguo Egipto posibilidad de trabajar? Además de músicos o sacerdotes, en algunos casos, cuál sería su destino. ¿Mendigar a las puertas de los grandes templos? Otro aspecto que no debemos dejar pasar por alto son los accidentes de trabajo. Sin duda, debido a las duras condiciones laborales de la época, debían producirse muchos. ¿Qué ocurría cuando un trabajador de las pirámides sufría lo que hoy podemos considerar un accidente sin importancia, como es el hecho que una arenilla de una piedra entre en un ojo? Hoy es algo habitual y por supuesto tiene tratamiento. Pero en el antiguo Egipto ¿Qué ocurría si esa pequeña herida se infectaba?, si más tarde o más temprano le conduciría a la ceguera. También podía ocurrir que con el paso de los años la excesiva irradiación solar condenara a más de un egipcio a la ceguera irreversible.
Cantor ciego (TT 78) La peinture égiptienne. Skira 1978
Cantor ciego (TT 78) La peinture égiptienne. Skira 1978
Sin duda el apoyo familiar, tal y como sucede hoy en día, tenía que ser clave para el desarrollo vital de una persona ciega en el antiguo Egipto. Pero no conviene confundir ayuda con sobreproteccionismo. Aquí como siempre los factores sociales, humanos y económicos son fundamentales. Volvemos a lo dicho anteriormente. No es lo mismo una desgracia como la ceguera en una familia con valores morales, éticos, y sobre todo económicos que esa misma desgracia en una familia que apenas pudiera subsistir. Debemos pensar que en el antiguo Egipto ocurriría lo mismo. Debemos pensar que algunos se casarían y fundarían una familia y aquí viene otro grave problema.
Las cegueras hereditarias. Es imposible imaginar que los médicos del antiguo Egipto pudieran diagnosticar enfermedades tales como la retinosis pigmentaria, la miopía magna o tantas otras que desgraciadamente e irremediablemente condenan a todos los miembros de una familia generación tras generación a la ceguera. Hoy en día eso se puede evitar, es cuestión de la conciencia de cada uno, pero seguro que en el antiguo Egipto no era posible.
¿Cómo sobrevivían esas familias? Sabemos por estatuas y otros documentos -todos conocemos la familia del enano que se expone en el museo de El Cairo- que ese tipo de minusválidos estaban muy bien considerados en Egipto. También sabemos y no conviene olvidarlo que los músicos ciegos estaban muy valorados en su época, pero quizás lo importante no está ahí, sino en la forma de vida de los ciegos, hombre y mujeres que hace miles de años vivían en la oscuridad en Egipto. No todos tenemos las mismas dotes para todo. Uno de los dos que esto escribimos es ciego, y os aseguro que no tiene oído para la música, sólo tiene orejas. Ya para terminar queremos hacer una pequeña reflexión. Si la vida de los hombres ciegos era dura. ¿Cómo imaginar la de las mujeres? ¿Querría alguien casarse con una mujer que no podía ver? ¿Y si no eran aceptados por la sociedad y no les quedaba más remedio que formar guetos apartados? Tendremos que tener en cuenta esta posibilidad.
Ajustada o no la realidad permítaseme que esta introducción hecha por dos personas con experiencias sensoriales tan opuestas sobre la cotidianeidad, sirva de pretexto para iniciarse en el discurrir por el estudio de las dolencias oculares tan abundantes en el Egipto faraónico. Y por añadidura por las connotaciones, fundamentalmente en lo social, que aquéllas tenían, en especial sobre los afectados de ceguera en la antigüedad egipcia.
Pocos países como el del Nilo sufrieron con tanta frecuencia el azote de las enfermedades oculares. Desde los albores de la medicina egipcia los egipcios del Reino Antiguo ya conceptuaban la oftalmología con una especialidad digna de consideración. Los ojos de los egipcios sufrieron el embate de abigarradas enfermedades cuya causa más frecuente eran el calor seco y sofocante; los vientos abrasadores cargados de arena, la luz intensa diurna, o la penumbra de las tumbas mal ventiladas; y entre otras más, la acción agobiante de los insectos y su abundante prole que, como ya dijera Heródoto (Libro II), causaban grandes estragos en los ojos egipcios. Este mismo autor relata como un faraón cuyo hijo quedó ciego fue instruido por los especialistas a lavarse los ojos con la orina de una mujer fiel; tal vez entonces como ahora fuere una posibilidad harto difícil.
Como respuesta a estos agentes nocivos abundaron numerosas propuestas terapéuticas en proporción con la variedad de dolencias oculares recogidas en la literatura médica papirológica. Con el movimiento de los siglos, desde la época faraónica hasta la literatura médica en la época del Egipto grecorromano, los médicos desde antaño habían adquirido un renombre extraordinario por la presteza en el tratamiento de los ojos. Quedó un legado que se fue recogiendo de manera muy bien documentada que data sobre todo del Reino Nuevo, y que atestiguan antiguos procedimientos mucho más añejos que el uso y la costumbre acabaron consagrando. Una reputación que sólo se vería eclipsada por el amanecer primero y el apogeo posterior de la medicina griega.
El advenimiento de los primeros Ptolomeos y la sede de Alejandría foco de referencia cultural en el mediterráneo y de atracción para los extranjeros ávidos de completar su formación académica, impulsó la medicina científica. Mediante la actividad de personajes como Herófilo y sus discípulos, que por medio de una práctica tan inhumana como injustificada como la vi

2.- Simbología del ojo en el Egipto Antiguo: El Udyat; entre el Mito, la magia y la leyenda

Los médicos de los ojos se situaban bajo el auspicio de las divinidades, según los acontecimientos y leyendas que las habían ligado con el órgano. La primera y tal vez el más importante fuera Thot, quien había curado el ojo herido al dios Horus dividido en sesenta y cuatro fragmentos a causa de la afrenta del malvado dios Seth, lo que también se ha relacionado con las fases lunares y éstas a su vez con los intervalos sucesivos de curación según se iban sucediendo. Tamaño prodigio quedó establecido con las siguientes palabras: “Yo soy Thot el médico del ojo de Horus” según se deja constancia en el papiro de Hearst (214). Precisamente este recuerdo es el fundamento de un acto de transferencia de poderes mágicos que se atribuían al ojo de un cerdo (animal sethiano por excelencia) pues al acercarlo al oído del enfermo acompañándose de la oración recitada y reiterada para que la enfermedad del ojo enfermo, o sea la endeblez, pasara al del animal (Ebers 356).
Museo del Louvre (París). Foto de Jaume Vivó
Museo del Louvre (París). Foto de Jaume Vivó
En ocasiones este dios se identificó con el ciego Mejentyenirty, otra deidad, con epítetos referidos con la dificultad de la visión que padecía: “Aquel cuyo rostro ya no tiene ojos y el que gobierna sin ojos”.
Al dios Amón también se acudía para que los sufrientes de los ojos encontraran alivio; en el papiro de Leiden I, 350 se le recuerda: “Como el médico que cura el ojo sin medicamentos, el que abre los ojos...”. Hubo un dios más antiguo aún que el anterior, Duau, adorado en Heliópolis, y que algunos oculistas famosos acogieron como su patronímico identificándose con él (Niankhduau).
En el esquema mental propio del egipcio las enfermedades, tal vez inexplicables para el conocimiento de la época, se atribuían a la acción punitiva del dios; y ocurrían cuando el infausto enfermo hubiera caído en desgracia por alguna falta concreta. En el Museo Británico y en el de Turín se hallan estelas donde se implora y se entregan ofrendas, ejemplos de piedad personal, para la curación de la ceguera. Los rezos escritos sobre ostraca o en estelas votivas, solicitaban un gesto pío a la divinidad ofendida para la curación de una ceguera surgida por la impiedad del hombre. En una estela (nº 589) del Museo Británico se puede leer: Yo soy un hombre que habiendo jurado en falso por Ptah, Señor de la Verdad, el me hizo ver la oscuridad en pleno día; en otra del Museo de Turín (nº 279) otro ciego dice: Apiádate de mi (a Toth), grande es tu poder, me haces ver la oscuridad que has hecho; apiádate de mi para que pueda ver”. Iguales rezos con idéntico propósito se dirigen a los dioses Jonsu, el pequeño dios hijo de Amón y Mut; y a Merseguer, la diosa serpiente señora de los valles de la necrópolis tebana.
A lo antedicho, para el creyente egipcio el simbolismo del ojo (Udyat: la unidad, la salud) fue extraordinario, potente talismán contra el mal en la vida, y del que ni siquiera en la muerte jamás se prescindió. Así alcanzó una connotación muchísimo más amplia y trascendente a lo meramente orgánico o funcional; esencial también para la farmacopea egipcia. Por lo cual el mito, la religión y el sistema de creencias en conjunto fundamentadas en estos conceptos de la fisiología del ojo, le proveyeron de una riqueza sin par que conviene recordar. Y qué decir del Ojo de Ra que comporta el terrible secreto del Mito de la Lejana y la leyenda de la Destrucción de la Humanidad. De Sejmet (“La Poderosa”) y de su homóloga la leona Tefnut que de alguna manera viene a reflejar el poder de úreo del dios.
Es Horus quien ofrece su ojo sano a su padre Osiris para devolverle a la vida: la ofrenda por excelencia a la par que la ofrenda de Maat. Otro simulacro de ojo cubría la herida practicada en el difunto por el momificador en el rito de la momificación. Y se encuentra en los ornamentos de los cetros, ataúdes, en las proas de las barcas a fin de que por la magia, el objeto inanimado cobrara la capacidad de la visión.
Mucho antes que en toda la cuenca mediterránea, “El Mal de ojo”, ya protagonizara un gran papel en el mundo egipcio. El mal de Apofis la serpiente que amenazaba la barca solar en la puesta del sol se encuentra por primera vez en los “Textos de los Ataúdes” y se retoma después en el Capítulo 108 del “Libro de los Muertos”; otros textos del Reino Medio hablan de la movilidad de la pupila de Apofis, del daño cometido contra el ojo de Ra. Se evitaba en los textos que el ojo no fuera escrito-dibujado en color rojo para que el lector no se expusiera al advertido mal con la simple lectura u observación. Es en épocas más tardías cuando las menciones al mal de ojo se hacen más esclarecedoras, hasta en los nombres propios (“Setau”; en neoegipcio), aún más claramente, en aquellos que portan expresiones tales como: “Que el dios o la diosa mate o espante el mal de ojo”. En los decretos oraculares se conmina al dios a proteger a una persona contra el mal. Como curiosidad conviene detenerse en la inscripción de un amuleto: “La flecha de Sejmet está en vosotros, la magia de Thot está en vuestro cuerpo, Isis os insulta; Neftis os castiga, la lanza de Horus está en vuestra cabeza. Ellos obran contra vosotros (...) los que estáis en el brasero de Horus..., quien echará un mal de ojo contra Padiimennebnesuttauy nacido de Mehtmusejet...
Finalmente, la pintura para los ojos sirvió también de “modus operandi” en los actos mágicos y en los ritos de adivinación (Papiros mágicos demóticos de Leiden y de Londres) o para contactar con la divinidad.

4.- Referencias documentales escritas sobre las enfermedades oculares

Por las razones expuestas es muy generosa la descripción de las dolencias y su correspondencia con las prescripciones. Sin más en el papiro de Ebers, fundamentalmente una compilación de recetas, se reúne alrededor de cien soluciones, a las que habrá que añadir las de los papiros de Carlsberg y Londres, o las referencias, hasta entonces inéditas, a las descripciones traumatológicas-craneoencefálicas de los movimientos oculares en el papiro quirúrgico de Edwin- Smith y por supuesto en el papiro ginecológico de Kahun que describe y asocia la patología de la mujer con la afección oftálmica.
En tratados tardíos de la época griega (sig. II, III a C.), se hallan prescripciones oftalmológicas bien antiguas, principalmente son dos cuestionarios y un manual además de un fragmento sobre el tratamiento quirúrgico de “Fluxión en los ojos”; o el equivalente moderno de un acúmulo patológico de líquido en los mismos. Queda para la imaginación del lector su identificación con alguna patología “moderna”.

visección, se estableció el primer mojón para la inauguración de la anatomía científica.

3.- La iconografía de las enfermedades oftálmicas

Se pueden ver muchas descripciones en la iconografía donde el ciego aparece tañendo el arpa acompañando a otros músicos, como ejemplo particular está el ciego arpista de la tumba de Najt (nº 52) o la del cantor ciego que bate palmas en la de Horemheb (nº 78). Es sobresaliente y didáctico el relieve de un arpista con los ojos rehundidos en el fondo de unas cuencas desmesuradas, los párpados cerrados, absolutamente inexpresivos, mientras que el rostro refleja una concentración profunda y eterna; está en el relieve de la XVIII dinastía (AMT 1-35) que perteneció a la tumba de Paatenhemheb; se encuentra hoy el Rijksmuseum van Oudheden de Leiden. Y en otra de la misma época, se ve igualmente a un grupo de ciegos cantores rezando arrodillados ante Ajenatón. Tanto es así, qué se podría decir sin caer en la exageración, que era Egipto un país de ciegos y tuertos como se expresa en ciertas fuentes bibliográficas.
Pero no siempre es la ceguera el foco de atención principal. El cuidado y el mimo del asistente, tal vez un oculista, con un compañero herido en un ojo, se ve en la fabricación de un mueble funerario en la tumba de Ipuy (Deir el Medina). Hay sin embargo un detalle precioso y preciso encima de ambos personajes: una pequeña arqueta donde uno quisiera creer que el voluntarioso cuidador de ojos no era un advenedizo; quién sabe si en ese pequeño mueble no guardara su juego de instrumental, por lo que es muy verosímil que el sanador del ojo fuera un médico.
Museo Imhotep (Saqqara). Foto de Joan Miratlles
Museo Imhotep (Saqqara). Foto de Joan Miratlles
El órgano de la visión como se viene aludiendo, pues, domina el simbolismo funerario y religioso. Son ojos mágicos, por doquiera que se busque: ataúdes, máscaras, relieves y estatuas donde los ojos se muestran bien realzados en las pinturas como si estuvieran vivos: ¡Y es que realmente lo estaban!

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